Las temperaturas extremas que azotan a Europa han puesto en el centro de la escena una controversia inesperada. En medio de registros históricos de calor que superan los 40 °C en diversas regiones, distintas medidas, recomendaciones y limitaciones relacionadas con el uso del aire acondicionado provocaron una ola de críticas por parte de ciudadanos, trabajadores y sectores políticos, que cuestionan si las políticas energéticas están prevaleciendo sobre las necesidades inmediatas de la población.
La polémica se extendió desde el Reino Unido hasta Alemania y alcanzó incluso a las propias instituciones de la Unión Europea. Restricciones para instalar equipos en algunos edificios, llamados a reducir su utilización y la decisión de suspender la climatización en parte de la sede de la Comisión Europea durante la ola de calor alimentaron un intenso debate sobre el equilibrio entre la eficiencia energética, los objetivos climáticos y el bienestar de millones de europeos frente a fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.
Reino Unido: órdenes para retirar aires acondicionados en plena ola de calor
Uno de los episodios que más repercusión generó ocurrió en el Reino Unido, donde algunos residentes de Londres en distritos como Camden e Islington denunciaron haber recibido órdenes para retirar unidades de aire acondicionado instaladas en las fachadas de sus viviendas. Las decisiones se apoyaron en normativas urbanísticas y criterios de planificación del llamado «London Plan» (elaborado por la Greater London Authority (GLA), el organismo de gobierno de Londres que encabeza el Alcalde Sadiq Khan, quien tiene la responsabilidad de aprobarlo, actualizarlo y promover su aplicación por parte de los distritos londinenses) que priorizan soluciones pasivas para combatir el calor, como el aislamiento térmico, la ventilación natural y el uso de elementos de sombreado, antes que la instalación de sistemas de climatización.
Si bien las autoridades británicas aclararon que no existe una prohibición nacional sobre el uso de aire acondicionado, el caso desató fuertes críticas debido a que coincidió con temperaturas excepcionalmente elevadas para el país. Para muchos ciudadanos, las restricciones resultan difíciles de comprender en un contexto donde las olas de calor son cada vez más frecuentes y severas como consecuencia del cambio climático.
Alemania: recomendaciones que abrieron un intenso debate
En Alemania, el foco de la polémica estuvo puesto en las recomendaciones realizadas por autoridades y especialistas para reducir el uso del aire acondicionado y priorizar otras estrategias de refrigeración. Entre las sugerencias difundidas figuraban mantener persianas y ventanas cerradas durante las horas de mayor calor, ventilar únicamente por la noche, evitar el uso innecesario de electrodomésticos que generen calor y recurrir al aire acondicionado solo cuando fuera estrictamente necesario.
El canal público alemán ARD lanzó su propaganda contra el aire acondicionado en medio de la ola de calor récord.
La infografía inferior pertenece a Quarks, un programa de divulgación científica de la cadena pública alemana y básicamente dice: «Claro que te enfría, pero calienta el planeta».
Aires acondicionados: lo que nos enfría, calienta la Tierra
A veces simplemente no se puede estar sin aire acondicionado.
EL DILEMA:
Más aires acondicionados = mayor calentamiento global debido a las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los cálculos muestran:
+0,05 °C
…para 2050*.
* Si la electricidad en todo el mundo continúa proviniendo en dos tercios de combustibles fósiles.
Paralelamente, el Gobierno alemán impulsó la discusión sobre una mayor flexibilidad de los horarios laborales durante las olas de calor, con el objetivo de evitar que millones de trabajadores desarrollen sus actividades durante las horas de temperaturas más extremas. Aunque las propuestas fueron defendidas desde la perspectiva del ahorro energético y la adaptación climática, numerosos sectores cuestionaron que las medidas no respondían adecuadamente a una realidad cada vez más exigente, especialmente considerando que la mayoría de las viviendas alemanas no dispone de aire acondicionado.
La polémica se intensificó porque alrededor del 85% de los hogares alemanes no dispone de aire acondicionado ni siquiera de ventiladores, ya que históricamente el clima no lo hacía necesario. Con temperaturas que llegaron a superar los 40°C en algunas zonas, muchas viviendas, hospitales y transportes quedaron mal preparados para el calor extremo.
El calor se ha vuelto tan extremo en Alemania que las vías del tranvía han empezado a derretirse.
En ciudades como Leipzig, el asfalto y el material sellante (bitumen) que rodea las vías se reblandecieron o fundieron debido al calor extremo, afectando el funcionamiento de los desvíos y de la infraestructura tranviaria. Como consecuencia, la empresa de transporte LVB suspendió completamente el servicio de tranvías durante varias horas y luego extendió la suspensión hasta la madrugada del lunes por razones de seguridad.
Planearon reanudar el servicio anoche, pero tuvieron que extender el cierre cuando las temperaturas siguieron subiendo a récords históricos (actualmente 38°C).
Una médica en Alemania está alzando la voz mientras la ola de calor expone hospitales que funcionan sin aire acondicionado, incluso en cuidados críticos.
«Los pacientes que ya están en estado crítico ahora tienen que lidiar con el calor».
«Cuando los hospitales están tan bien equipados y la tecnología es tan avanzada, ¿Cómo puede faltar algo tan básico como esto?».
🇩🇪 A Turkish doctor in Germany is speaking out as the heatwave exposes hospitals running without AC, even in critical care.
«Patients who are already in critical condition now have to deal with the heat.»
Staff are sweating through scrubs, gloves and masks, often without a…
— Mario Nawfal (@MarioNawfal) June 28, 2026
En otros lugares, el personal de las unidades cardíacas está recurriendo supuestamente a chalecos de enfriamiento llenos de hielo, con familias solicitadas para traer bolsas de hielo desde casa para mantener seguros a los pacientes cardíacos postoperatorios.
Comisión Europea: el aire acondicionado siguió funcionando para los altos cargos
La controversia también alcanzó a las propias instituciones comunitarias. Durante la ola de calor, la sede de la Comisión Europea, el edificio Berlaymont de Bruselas, sufrió problemas técnicos que obligaron a interrumpir el funcionamiento del sistema de aire acondicionado en los pisos inferiores del 1° al 7°.
Sin embargo, los niveles superiores, donde se encuentran las oficinas de la presidente de la Comisión Europea, von der Leyen, y de la mayoría de los comisarios europeos, continuaron disponiendo de climatización. La decisión provocó fuertes críticas entre los empleados. Según los testimonios recogidos por la prensa, algunos funcionarios calificaron la situación como «una vergüenza» e incluso uno la comparó con «el feudalismo», al considerar que el personal de menor rango soportaba el calor mientras los altos cargos mantenían el aire acondicionado.
La Comisión Europea explicó posteriormente que la diferencia obedecía exclusivamente a limitaciones técnicas del sistema de refrigeración y no a una decisión deliberada de privilegiar a determinados funcionarios. No obstante, el episodio tuvo un fuerte impacto mediático y alimentó el debate sobre la capacidad de las instituciones europeas para afrontar fenómenos climáticos extremos, incluso dentro de sus propios edificios.
Más allá de los casos puntuales, la controversia refleja un debate mucho más amplio que atraviesa a buena parte del continente. Mientras los gobiernos europeos buscan reducir el consumo energético y avanzar hacia objetivos de descarbonización, las olas de calor cada vez más intensas están modificando la percepción social sobre el aire acondicionado, que durante décadas fue considerado un equipamiento prescindible en gran parte del norte y centro de Europa.
El aumento sostenido de las temperaturas, la mayor duración de los episodios de calor extremo y el crecimiento de las ventas de equipos de climatización muestran que muchas ciudades europeas deberán adaptarse a una realidad climática distinta, en la que la protección de la salud pública y la eficiencia energética deberán encontrar un equilibrio cada vez más complejo.
Mientras tanto, China acaba de soltar el trolleó definitivo a Europa
Están instalando aire acondicionado completo y ventiladores para perros mientras Bruselas sermonea a todo el mundo para «salvar el planeta» y sudar la gota gorda durante la ola de calor.
Los perros están viviendo mejor que la mayoría de los europeos.
🇨🇳🇪🇺 China just dropped the ultimate troll on Europe.
They’re installing full air conditioning and fans for dogs while Brussels lectures everyone to «save the planet» and sweat it out during the heatwave.
The dogs are living better than most Europeans.
Writer: Sol…
— Mario Nawfal (@MarioNawfal) June 28, 2026




