En un esfuerzo por estrechar lazos y enfrentar desafíos comunes, los gobiernos de Chile y Paraguay materializaron este miércoles la firma de tres importantes acuerdos bilaterales. El encuentro, encabezado por los mandatarios José Antonio Kast y Santiago Peña, tuvo como ejes centrales la reactivación de la economía y el combate frontal contra el crimen organizado transnacional.
Durante la ceremonia, el Presidente chileno destacó la importancia de la colaboración regional frente a los desafíos globales. «En momentos en que hay crisis a nivel mundial, nosotros damos la señal contraria de que es posible la unidad, la unidad comercial, la unidad de intereses para mejorar la calidad de vida de nuestros compatriotas», subrayó Kast.
En materia económica, el logro más destacado de la jornada fue la suscripción de un convenio para eliminar la doble imposición tributaria sobre una misma renta o patrimonio. Este nuevo marco comercial otorga mayor seguridad y certeza jurídica a trabajadores, empresarios y emprendedores que operan en ambos países. Asimismo, el acuerdo incorpora herramientas modernas para prevenir la evasión fiscal, garantizando que el flujo de inversiones bilaterales se desarrolle bajo estándares de total transparencia.
En respuesta a la crisis de seguridad que afecta al continente, los Ministerios del Interior de ambas naciones firmaron un memorándum de entendimiento destinado a fortalecer el trabajo policial conjunto. El plan de acción incluye medidas contundentes como:
- Controles de aduanas más estrictos.
- Mayor intercambio y flujo de información de inteligencia.
- Coordinación judicial acelerada.
- Reforzamiento de la vigilancia en pasos fronterizos.
En la misma línea, se firmó un acuerdo humanitario específico para la prevención e investigación de la trata de personas. El pacto garantiza la entrega de asistencia médica, psicológica y legal integral a los afectados, instaurando protocolos que buscan evitar a toda costa la revictimización. Se creará además una mesa de trabajo con un calendario establecido para monitorear el avance de esta vital iniciativa.
Más allá de los acuerdos firmados, la cumbre fue el escenario para destacar el avance del Corredor Bioceánico Vial. Esta carretera estratégica, diseñada para unir el Océano Pacífico con el Atlántico, promete reducir significativamente los costos logísticos de transporte de mercancías.
Ambos gobiernos coincidieron en que esta megaobra de infraestructura será un motor clave para la creación de empleos y la apertura de nuevas oportunidades turísticas y comerciales en el Cono Sur, impactando de forma directa y positiva en la calidad de vida de los habitantes de la región.




