Moscú advirtió sobre el riesgo de una nueva escalada militar en Europa tras los recientes planes de EEUU de reforzar su presencia militar en Polonia, en un contexto de creciente tensión en el flanco oriental de la OTAN.
Según la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zakharova, ese despliegue podría provocar una «escalada cualitativa» de las tensiones entre Rusia y Occidente y obligar a Moscú a adoptar medidas de respuesta.
Afirmó este jueves en una rueda de prensa que cualquier traslado de bases o contingentes estadounidenses hacia países del centro y este de Europa resulta «inaceptable» para Moscú. Además, criticó la posibilidad de que fuerzas estadounidenses sean reubicadas desde Estados considerados por Washington como «menos fiables» hacia otros que califica como más «fiables» dentro de la región, señalando que este tipo de movimientos incrementan la presión militar cerca de las fronteras rusas y no haría más que agravar la tensión en el continente europeo, lo que obligaría a Rusia a responder con «medidas técnico-militares adicionales» para garantizar su seguridad nacional.
Zakharova sostuvo que una reducción del despliegue militar estadounidense en Europa sería una medida «racional, justificada y desde hace tiempo necesaria» para contribuir a una estabilización parcial de la situación político-militar.
Desde la perspectiva rusa, Polonia se ha convertido en uno de los principales puntos de apoyo militar de la OTAN cerca de las fronteras rusas y del enclave de Kaliningrado. Moscú interpreta el incremento de tropas estadounidenses no como una medida defensiva, sino como un paso más en la consolidación de infraestructura militar occidental en una zona que considera estratégicamente sensible.
El contexto es particularmente delicado porque la decisión estadounidense llega en medio de una etapa de fuerte deterioro de las relaciones entre Rusia y la OTAN, marcada por la guerra en Ucrania, los ataques con drones, el rearme europeo y los debates sobre futuras garantías de seguridad para Kiev. Funcionarios rusos han advertido repetidamente sobre el riesgo de un choque directo entre Rusia y la Alianza Atlántica si continúa la acumulación militar cerca de sus fronteras.
El Secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, declaró el viernes 22 de mayo que el envío de tropas adicionales del país norteamericano a Polonia forma parte de los compromisos asumidos dentro de la OTAN.
«EEUU sigue teniendo compromisos globales que debe cumplir en lo que respecta al despliegue de nuestras fuerzas y que nos obliga constantemente a reevaluar dónde desplegamos las tropas», señaló Rubio, al margen de la reunión de cancilleres de la Alianza Atlántica que se celebra en Suecia, recalcando que no se trata de una «medida punitiva».
Los funcionarios polacos calificaron la decisión como una noticia positiva para la seguridad transatlántica y afirmaron que fortalecería la defensa de Polonia.
El viceprimer ministro y Ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, declaró que los detalles del despliegue serían elaborados por el Pentágono, el Comando Europeo de EEUU y los planificadores militares.
Dijo que el proceso de planificación podría durar entre dos y cuatro semanas.
Kosiniak-Kamysz añadió que Polonia espera no solo aumentar la presencia rotatoria de tropas estadounidenses, sino también asegurar una mayor presencia militar estadounidense permanente en el flanco oriental de la OTAN.
El anuncio de Trump se produjo tras informes que indicaban que el Pentágono había suspendido el despliegue previsto de una brigada blindada estadounidense en Polonia, como parte de una revisión más amplia del despliegue de tropas estadounidenses en Europa.




