La guerra de Gaza iniciada tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 se ha convertido en uno de los conflictos más devastadores y controvertidos del siglo XXI. Aquel día, milicianos de Hamás y otros grupos armados palestinos irrumpieron en territorio israelí, provocando la muerte de unas 1.200 personas y la captura de cientos de rehenes. En respuesta, Israel lanzó una campaña militar de gran escala sobre la Franja de Gaza que, con el paso de los meses, evolucionó desde una operación de represalia contra Hamás hacia una guerra prolongada caracterizada por intensos bombardeos, operaciones terrestres, desplazamientos masivos de población y una creciente crisis humanitaria.
A medida que avanzó el conflicto, organismos internacionales, organizaciones humanitarias y expertos en derecho internacional comenzaron a advertir sobre el extraordinario costo humano de la guerra. Hospitales, escuelas, campamentos de desplazados y barrios enteros quedaron destruidos o gravemente dañados, mientras cientos de miles de palestinos fueron obligados a desplazarse repetidamente dentro de un territorio cada vez más reducido. Paralelamente, el deterioro de las condiciones sanitarias, la escasez de alimentos, agua potable y medicamentos, así como el colapso de gran parte de la infraestructura civil de Gaza, alimentaron acusaciones de posibles violaciones graves del derecho internacional humanitario.
Tras varios informes preliminares publicados entre 2024 y 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental e Israel, presentó este 23 junio un nuevo informe centrado específicamente en la situación de los niños palestinos. El documento sostiene que las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes habrían cometido genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en Gaza, además de crímenes de guerra en Cisjordania ocupada, argumentando que los menores fueron objeto de ataques deliberados y sistemáticos durante gran parte del conflicto.
🇮🇱🇵🇸 UN finds “indisputable evidence” of Israel intentionally killing and torturing children!!
“The Commission found indisputable evidence with regards to the deliberate targeted killing of Palestinian children, the use of torture, inhuman and degrading treatment, including the… https://t.co/UwL2LsTkhG
— Mario Nawfal (@MarioNawfal) June 24, 2026
Titulado «La esencia de la infancia ha sido destruida», el informe examina el período comprendido entre octubre de 2023 y octubre de 2025 y concluye que más de 20.000 niños palestinos murieron y decenas de miles resultaron heridos durante esos dos años. Los investigadores afirman que las muertes, lesiones, desplazamientos, traumas psicológicos, hambrunas, destrucción del sistema educativo y colapso sanitario no constituyen hechos aislados, sino elementos de un patrón continuo que, según la comisión, demuestra una intención de destruir parcial o totalmente al grupo palestino en Gaza. Israel rechaza categóricamente estas conclusiones, calificándolas de sesgadas y sosteniendo que sus operaciones estuvieron dirigidas contra Hamás y otras organizaciones armadas, no contra la población civil palestina.
¿Qué concluyó exactamente la comisión?
La comisión sostuvo que las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes habrían cometido:
- Genocidio en Gaza.
- Crímenes contra la humanidad.
- Crímenes de guerra en Gaza.
- Crímenes de guerra en Cisjordania ocupada.
El informe cubre principalmente el período comprendido entre el 7 de octubre de 2023 y el 7 de octubre de 2025. Según la comisión, al menos 20.179 niños palestinos murieron y 44.143 fueron heridos durante ese período, aproximadamente el 30% de todas las víctimas mortales registradas.
¿Por qué la comisión habla de genocidio?
Desde el punto de vista jurídico, el genocidio requiere demostrar una intención específica de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso.
La comisión argumenta que la evidencia apunta a esa intención por varios motivos:
1. Muertes masivas de niños
El informe afirma que los niños fueron atacados de forma desproporcionada y que existió un patrón consistente de ataques letales contra menores palestinos. También analiza casos concretos atribuidos a francotiradores, drones y bombardeos.
2. Uso de armamento pesado en zonas civiles
Los investigadores sostienen que se emplearon repetidamente municiones de gran potencia en áreas densamente pobladas donde era previsible la presencia de menores. Según la comisión, ello demuestra conocimiento previo del daño que causaría a la población infantil.
3. Destrucción de condiciones de vida
La comisión señala:
- hambre y malnutrición;
- desplazamientos masivos;
- colapso sanitario;
- destrucción de escuelas;
- trauma psicológico generalizado.
Según el informe, estas condiciones afectaron particularmente a los niños y formaron parte de un patrón que ponía en riesgo la supervivencia de la población palestina. Al ir tras los niños, dice el informe, Israel está tratando de vaciar a la próxima generación y asfixiar la capacidad del pueblo palestino para existir y reconstruirse.
4. Ataque a la capacidad futura del pueblo palestino
Una de las frases centrales del informe sostiene que atacar a los niños equivale a atacar la capacidad futura de existencia del pueblo palestino. La comisión afirma que el objetivo sería «debilitar la vitalidad demográfica» y afectar el derecho de autodeterminación de los palestinos.
5. Medidas que impedirían nacimientos
La comisión ya había publicado informes anteriores en 2025 donde argumentaba que la destrucción de instalaciones de salud reproductiva y fertilidad podía constituir uno de los actos contemplados en la Convención sobre Genocidio, al impedir nacimientos dentro del grupo.
¿Qué crímenes contra la humanidad identifica?
Los crímenes contra la humanidad son actos cometidos como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil.
La comisión menciona, entre otros:
- asesinatos;
- exterminio;
- desplazamiento forzoso;
- persecución;
- privación de necesidades básicas;
- sufrimiento físico y psicológico masivo.
También vincula estas acusaciones al bloqueo y las restricciones sobre ayuda humanitaria, salud y servicios esenciales.
¿Qué crímenes de guerra describe en Gaza?
Según el informe:
- ataques contra civiles;
- ataques desproporcionados;
- uso de armamento de gran potencia en áreas civiles;
- destrucción de infraestructura protegida;
- ataques contra hospitales y escuelas;
- privación de bienes indispensables para la supervivencia.
La comisión considera que estas conductas violan las normas fundamentales del derecho internacional humanitario.
¿Qué denunció sobre Cisjordania?
En Cisjordania ocupada, la comisión no utilizó la calificación de genocidio, pero sí denunció:
- violencia de colonos;
- detenciones de menores;
- torturas y malos tratos;
- violencia sexual y de género;
- abusos durante interrogatorios.
Según los investigadores, estos hechos constituirían crímenes de guerra.
Casos específicos mencionados
La comisión examinó incidentes concretos que se volvieron emblemáticos durante la guerra.
Uno de los más citados es el de Hind Rajab, una niña de seis años que murió junto a familiares tras un ataque que fue ampliamente investigado por organizaciones internacionales. El informe también atribuye responsabilidad a determinadas brigadas y unidades militares israelíes en diversos incidentes.
Un caso que los comisionados leyeron en voz alta: un niño de 14 años baleado por una patrulla fuera de su propia casa sin combates en ninguna parte cerca, luego dejado en el suelo mientras soldados se paraban a su alrededor durante unos 45 minutos mientras se desangraba hasta morir.
Cronología
7 de octubre de 2023
Tras el ataque de Hamás, Israel inició operaciones militares masivas en Gaza.
La comisión señala como elementos relevantes:
- corte del suministro eléctrico;
- declaración de «asedio total»;
- restricciones severas a combustible, agua y ayuda humanitaria.
Según la comisión, estas medidas contribuyeron a crear condiciones de vida incompatibles con la supervivencia normal de la población civil.
Octubre-noviembre de 2023
Los investigadores documentan el uso repetido de bombas de gran potencia en zonas densamente pobladas.
La acusación central es que el ejército sabía que miles de niños estaban presentes en esas áreas y aun así realizó ataques de alto impacto. La comisión considera este punto clave para inferir intención criminal.
Enero de 2024: el caso Hind Rajab
29 de enero de 2024
Uno de los episodios más conocidos.
La niña palestina de seis años Hind Rajab quedó atrapada en un automóvil junto a familiares después de que el vehículo fuera atacado.
Según las investigaciones citadas por la comisión:
- varios familiares murieron en el coche;
- Hind permaneció viva durante horas hablando por teléfono con rescatistas;
- posteriormente aparecieron muertos tanto Hind como los paramédicos enviados a rescatarla.
La comisión menciona este caso como ejemplo de presunto ataque deliberado contra civiles, incluidos menores.
2024: destrucción de infraestructura infantil
Durante todo 2024 la comisión acumuló evidencia sobre:
Escuelas
- cientos de centros educativos dañados o destruidos;
- interrupción casi total del sistema educativo.
Hospitales
- ataques y asedios a instalaciones médicas;
- cierre de hospitales por falta de combustible o daños.
Salud infantil
- aumento de amputaciones;
- trauma psicológico masivo;
- dificultades para tratar enfermedades infantiles.
La comisión considera que esto no sólo produjo muertes inmediatas sino también daños permanentes a una generación completa de niños palestinos.
Marzo de 2025: ruptura de la tregua
18-25 de marzo de 2025
Tras el colapso de una tregua temporal, la comisión cita una nueva oleada de bombardeos.
Diversos organismos reportaron centenares de niños muertos en pocos días.
Los investigadores consideran este período especialmente significativo porque ocurrió después de meses de advertencias internacionales sobre el impacto humanitario de la guerra.
Marzo de 2025: masacre de paramédicos de Rafah
23 de marzo de 2025
La comisión incorpora el episodio conocido como la masacre de paramédicos de Rafah.
Los investigadores sostienen que personal médico y de rescate fue atacado mientras realizaba tareas humanitarias.
Para la comisión esto constituye posible evidencia de crímenes de guerra relacionados con personal protegido por el derecho internacional humanitario.
Mayo-julio de 2025: muertes en puntos de distribución de ayuda
Uno de los capítulos más controvertidos.
La comisión analiza múltiples incidentes donde palestinos acudían a recibir alimentos o ayuda humanitaria.
Según informes citados por organismos de derechos humanos:
- miles de personas resultaron heridas;
- cientos o miles murieron cerca de centros de distribución.
Los investigadores argumentan que estas muertes ocurrieron en un contexto de hambre extrema y dependencia total de la ayuda.
Julio de 2025: advertencias sobre mujeres y niños muertos
15 de julio de 2025
La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos publicó análisis de víctimas que mostraban una enorme proporción de mujeres y niños entre los fallecidos.
La comisión utilizó esos datos para reforzar su argumento de que la población civil soportaba la mayor parte de la violencia.
Septiembre de 2025: más de 20.000 niños muertos
Organizaciones humanitarias informaron que el número de menores fallecidos había superado los 20.000.
La comisión incorporó esas cifras para sostener que los niños constituían aproximadamente el 30% de todas las víctimas mortales del conflicto.
Después del alto el fuego de octubre de 2025
Este es uno de los puntos más llamativos del informe.
La comisión afirma que las muertes de niños continuaron incluso después del inicio del alto el fuego.
Los investigadores citan:
- menores muertos por disparos;
- ataques aéreos posteriores;
- incidentes ocurridos durante operaciones militares localizadas.
La ONU indicó que cientos de niños habrían muerto tras el comienzo de la fase de alto el fuego.
¿Cómo respondió Israel?
El gobierno israelí rechazó completamente las conclusiones. La misión de Israel en Ginebra declaró que Israel rechazaba lo que calificó como el «segundo informe difamatorio de la Comisión».
Las autoridades calificaron el informe de sesgado, difamatorio, políticamente motivado.
Israel sostiene que no existe una política de atacar deliberadamente a niños; las muertes civiles son consecuencia de operaciones contra Hamás; Hamás utiliza infraestructura civil y zonas pobladas para actividades militares; la comisión ignora los crímenes cometidos por Hamás.
La comisión no es un tribunal. Sus conclusiones no equivalen a una sentencia judicial.
Sin embargo, sus investigaciones suelen utilizarse como evidencia en procedimientos internacionales, incluidos los que se desarrollan ante la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional. Por eso este informe tiene un peso político y jurídico considerable, aunque las acusaciones aún deben ser evaluadas por tribunales competentes para determinar responsabilidades penales definitivas.
Chris Sidoti, uno de los tres comisionados detrás del informe y un veterano abogado de derechos humanos, no se anduvo con rodeos: «No puede haber duda en nadie que lea el informe de hoy de que cada norma legal internacional ha sido violada por las acciones de las autoridades israelíes hacia los niños palestinos, y necesitan ser llevados a rendir cuentas».
El informe ha generado un fuerte impacto internacional debido a la gravedad de las acusaciones y porque se suma a otros procedimientos abiertos ante organismos internacionales, incluida la investigación de la Corte Penal Internacional y las actuaciones en la Corte Internacional de Justicia. Aunque la comisión de la ONU no posee facultades judiciales para condenar a individuos o Estados, sus hallazgos constituyen uno de los pronunciamientos más contundentes emitidos hasta el momento sobre la guerra de Gaza y podrían influir en futuras acciones legales y diplomáticas relacionadas con el conflicto.




