Nimitz-class aircraft carrier USS Abraham Lincoln (CVN 72) sails in support of Operation Epic Fury, March 3, 2026. (U.S. Navy photo)
El senador Richard Blumenthal (D-Conn.), miembro del Comité de Servicios Armados del Senado, escribió una carta el miércoles al Secretario de Defensa Pete Hegseth y al secretario interino de la Marina Hung Cao para expresar «seria preocupación» por informes que involucran escasez de «suministros básicos, contaminación del agua, problemas de plomería, deterioro de la salud mental, preocupaciones por la seguridad en la cubierta» a bordo del Lincoln.
Según informes de Navy Times y Stars and Stripes, citando a familiares y cónyuges de marineros asignados al Lincoln, las personas a bordo del barco están sufriendo agotamiento, pensamientos suicidas y baja moral, con algunos alegando que los marineros han realizado múltiples intentos de arrojarse por la borda que requirieron intervención de otros miembros del servicio.
En medio de la oleada de informes preocupantes del Lincoln, el liderazgo de la Marina se reunió el jueves en San Diego con las familias de los marineros desplegados a bordo del Abraham Lincoln, escuchando preocupaciones e historias mientras prometían apoyar a aquellos a bordo, según Stars and Stripes.
El despliegue extendido del USS Abraham Lincoln (CVN-72) y los problemas de suministro reportados parecen estar vinculados en parte a la pérdida del centro logístico de la Marina en Baréin al inicio de la guerra con Irán, según un informe del New York Times.
Los ataques con misiles y drones iraníes dañaron gravemente la Naval Support Activity Bahrain, sede de la 5ª Flota de la Marina de EEUU, obligando a la Marina a trasladar gran parte de su apoyo logístico regional a la Naval Support Facility Diego Garcia, a unos 2.200 millas de las fuerzas de portaaviones que operan en el Golfo de Omán. La isla se convirtió posteriormente en un objetivo iraní, con dos misiles balísticos lanzados hacia Diego Garcia el 20 de marzo; uno cayó corto y un barco de la Marina interceptó el otro.
Esa disrupción logística ha coincidido con un despliegue inusualmente exigente para el Lincoln. El portaaviones ha estado en el mar durante casi nueve meses sin una llamada de permiso, mientras apoya operaciones de combate y el bloqueo de puertos iraníes. Los legisladores han expresado preocupaciones por los reportes de escasez de suministros básicos y el deterioro de la moral de la tripulación.
La Marina está ahora reemplazando al Lincoln con el USS George Washington (CVN-73) desplegado hacia adelante, que ya está transitando hacia Oriente Medio. Otro portaaviones, el George H.W. Bush, también ha estado operando en la región durante meses.
La esposa de un marinero que saltó del USS Lincoln dijo que no fue contactada durante 4 días después del incidente, según MS NOW y bajo la condición de anonimato debido a la sensibilidad en materia de salud mental. «Fue manejado muy mal porque no me informaron y no querían que lo supiera, y solo están tratando de encubrir esto». El incidente ocurrió el lunes y que la Marina no se puso en contacto con ella hasta el viernes.
Un fragmento de la entrevista difundido por la periodista Lindsey Pipia confirma precisamente esa cronología.
EXCLUSIVE: The wife of the USS Lincoln sailor who jumped overboard last week says she wasn’t notified about the incident until four days after & said her husband repeatedly expressed concerns over his mental health but was «brushed off.» w/@PriyaReporting https://t.co/jJlmtDHHNC
— Lindsey Pipia (@LP_Reports) August 13, 2026
El marinero habría saltado del Lincoln durante el actual despliegue prolongado del portaaviones. Fue recuperado y posteriormente evacuado médicamente. Los informes de los últimos días indican que no se trataría de un episodio aislado: otros marineros habrían intentado o considerado saltar por la borda durante el despliegue. Military Times, por ejemplo, habló con familiares de tripulantes y describió varios episodios relacionados con el deterioro de la salud mental.
Hay familiares que dicen estar teniendo dificultades para comunicarse con sus seres queridos, mientras que el mando naval sostiene que los sistemas de apoyo funcionan correctamente. Military Times recogió, por ejemplo, el testimonio de otra esposa cuyo marido quedó bajo retención médica después de intentar saltar del portaaviones.
El USS Abraham Lincoln lleva más de 260 días desplegado, con períodos excepcionalmente prolongados sin hacer escala. Esto ocurre mientras participa en las operaciones estadounidenses relacionadas con la guerra contra Irán. La duración extraordinaria del despliegue está en el centro de las críticas de familiares y legisladores.
Los familiares han denunciado además problemas de alimentación, higiene, suministros básicos, instalaciones deterioradas y dificultades para recibir atención psicológica. Algunos marineros habrían expresado que pedir ayuda psicológica podía perjudicar su carrera.
Pero según el Secretario de Guerra Pete Hegseth, los reportes de malas condiciones en el Lincoln son tonterías y “completamente tergiversados. Aseguramos que cada barco, cada tripulación, cada capitán tenga todo lo que podamos proporcionarles en cada momento”, dijo ayer.
Hegseth rejects reports of worsening conditions aboard the USS Abraham Lincoln, including a sailor going overboard and declining crew mental health, calling the reports “completely misrepresented.” pic.twitter.com/JicN9bkoBQ
— Molly Ploofkins (@Mollyploofkins) August 13, 2026
Incluso este 14 de agosto el presidente Trump fue cuestionado por un periodista antes de abordar el Air Force One en Joint Base Andrews, al preguntar específicamente por las preocupaciones de los familiares de los marineros sobre las condiciones a bordo y la duración del despliegue. A lo que Trump respondió:
“No, they’re not.” Es decir, negó que las familias estuvieran preocupadas. Inmediatamente después agregó que el portaaviones estaba siendo relevado: “That ship is moving right now, or very shortly, and it’s being replaced with another very similar ship.”
Y cuando se le planteó la cuestión de la duración extraordinaria del despliegue —más de 260 días en total y más de 240 días consecutivos en el mar— Trump dijo que el despliegue había sido: “Not nearly long enough”, es decir: “Ni de cerca lo suficientemente largo”.
NOW – Trump says deployments to Iran have gone on «not nearly long enough,» responding to a question about the USS George Washington heading to the Middle East to replace the USS Abraham Lincoln. pic.twitter.com/wnMPBTLsyQ
— Disclose.tv (@disclosetv) August 14, 2026
Una declaración particularmente llamativa porque se produjo después de que ya hubieran aparecido públicamente las denuncias de problemas de salud mental, intentos de saltar por la borda, escasez de determinados suministros y deterioro de las condiciones de vida.
La Marina, por su parte, rechaza que exista una crisis de suicidios a bordo. Según las informaciones disponibles, sostiene que dispone de servicios de salud mental y que no ha identificado un aumento de la ideación suicida entre la tripulación. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, también ha rechazado buena parte de las denuncias sobre las condiciones del buque, calificándolas de exageradas o mal representadas.
Ciertamente no ha sido fácil para los 5.000 militares que han estado flotando en una lata de sardinas en aguas desconocidas durante los últimos nueve meses con comida pésima y váteres obstruidos.




