Las contradicciones de Trump son casi cotidianas, y en este caso no podía ser diferente. Durante su discurso sobre el Estado de la Unión del 24 de febrero de 2026, Trump presentó el programa de misiles iraní como uno de los principales motivos de preocupación. Afirmó que Irán estaba desarrollando capacidades cada vez más avanzadas y que trabajaba en misiles que «pronto alcanzarían a EEUU».
La narrativa oficial de la Casa Blanca y de funcionarios como Marco Rubio sostenía que los misiles balísticos iraníes amenazaban a aliados estadounidenses y podían poner en riesgo bases norteamericanas en Oriente Medio. Combinados con un eventual programa nuclear, podían convertirse en una herramienta de «chantaje nuclear». El desmantelamiento de la capacidad misilística iraní era uno de los objetivos declarados de la campaña militar.
Incluso diversos resúmenes de la justificación oficial de la guerra señalaron que la destrucción de la infraestructura de misiles balísticos figuraba entre los objetivos centrales anunciados por Trump y eran un objetivo bélico clave para Israel, al mismo nivel que los demás objetivos.
El problema: los informes de inteligencia no coincidían totalmente
Ya en febrero aparecieron informes indicando que las agencias de inteligencia estadounidenses no respaldaban completamente la afirmación de que Irán estuviera cerca de poseer misiles capaces de alcanzar territorio continental estadounidense.
Fuentes familiarizadas con evaluaciones de inteligencia señalaron que:
- No existían informes que indicaran que Irán pudiera atacar pronto el territorio continental de EEUU.
- Una evaluación de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) mantenía que Irán podría necesitar hasta aproximadamente 2035 para desarrollar un misil intercontinental militarmente viable.
Es decir, ya antes de la guerra existía una tensión entre el discurso político y algunas evaluaciones técnicas de inteligencia.
Ahora, Donald Trump dijo el miércoles que sería injusto que Irán no tuviera misiles balísticos si otros países los tienen.
“Lo que quiero decir es que si otros países las tienen, es un poco injusto que ellos no las tengan”, dijo Trump a los periodistas en París.
“Un misil balístico no es lo mismo que lo que hablamos cuando hablamos de armas nucleares. Si Arabia Saudita y Qatar, y todos tienen algo, diría que en proporción relativa, creo que está bien”.
Speaking Wednesday at the G7 Summit in France, President Trump strongly defended the Iranian ballistic missile program, stating that they “have to have some, because other people have some,” specifically mentioning Saudi Arabia. Trump added that Iran’s ballistic missiles aren’t a… pic.twitter.com/PojIxqkUch
— OSINTdefender (@sentdefender) June 17, 2026
Trump también dijo que EEUU dejaría a sus militares en el Golfo «por un tiempo» después de que Washington llegara a un acuerdo con Teherán para poner fin a su conflicto de casi cuatro meses en la región.
En virtud del memorando de entendimiento firmado esta semana, que Trump suscribió personalmente durante una cena con el presidente francés Emmanuel Macron en el Palacio de Versalles, EEUU e Irán se comprometieron a un período de negociación de 60 días, prorrogable por mutuo acuerdo, para alcanzar un acuerdo final más sustancial.
Durante la guerra y las negociaciones posteriores, Trump también modificó o minimizó otras justificaciones iniciales, incluyendo algunas referencias al uranio altamente enriquecido y a la inmediatez de ciertas amenazas iraníes. Diversos analistas han señalado que los objetivos declarados fueron cambiando a medida que evolucionaba el conflicto y crecía la presión para alcanzar un acuerdo.




