Rusia dice que los aviones F-16 en Ucrania serán vistos como una amenaza ‘nuclear’

Los aviones de combate modernos han estado a la vanguardia de las demandas de ayuda militar de Kiev por parte de sus aliados occidentales en su lucha contra la ofensiva de Rusia.

Lavrov habló de un plan estadounidense para transferir F-16 a Ucrania, aunque Washington no ha dado aún el visto bueno para que ningún país los suministre.

«Hemos informado a las potencias nucleares de EEUU, Reino Unido y Francia de que Rusia no puede ignorar la capacidad de estos aviones de transportar armas nucleares. Ninguna garantía ayudará aquí», señaló el jefe de la diplomacia rusa en una entrevista con el diario Lenta.ru.

«En el curso de las operaciones de combate, nuestros militares no decidirán si cada avión en particular de este tipo está equipado para lanzar armas nucleares o no».

«Consideraremos el hecho mismo de que las fuerzas armadas ucranianas tengan tales sistemas como una amenaza de Occidente en la esfera nuclear».

Holanda y Dinamarca lideran un plan para capacitar a pilotos ucranianos en el uso de aviones fabricados en EEUU como parte de una coalición de 11 naciones.

El programa comenzará en Dinamarca en agosto después de que EEUU autorizó la medida.

El martes 11 países socios de Ucrania firmaron un memorando que define las condiciones para el entrenamiento de pilotos ucranianos en aviones de combate F-16.

«Los F-16 protegerán los cielos de Ucrania y el flanco este de la OTAN. La Fuerza Aérea de Ucrania está lista para dominarlos lo antes posible», señaló el ministro ucraniano de Defensa, Oleksí Réznikov.

El entrenamiento, que durará entre seis y ocho meses, comenzará a finales del verano y los primeros cazas F-16 occidentales serán entregados a Kiev hacia finales del primer trimestre de 2024, según dijo el ministro ucraniano de Exteriores, Dmitró Kuleba, al medio Radio Liberty.

En la coalición para entrenar a los pilotos ucranianos en el manejo de los cazas F-16 participan Dinamarca, Países Bajos, Bélgica, Canadá, Luxemburgo, Noruega, Polonia, Portugal, Rumanía, Suecia y el Reino Unido. EFE