La Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (HSI, por sus siglas en inglés) ha reiterado la recompensa de 10 millones de dólares por información que conduzca a la captura de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán y actuales líderes de la facción de «Los Chapitos» del Cártel de Sinaloa.
A través de sus canales oficiales, la agencia estadounidense advirtió que estos «infames hermanos» heredaron la vasta red de tráfico de drogas de su padre y recalcó a la ciudadanía que no deben intentar detenerlos por cuenta propia, ya que son considerados individuos fuertemente armados y peligrosos.
La oferta monetaria no es nueva; desde 2023, tanto la HSI como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han mantenido esta recompensa activa. Las autoridades de Estados Unidos acusan a los hermanos Guzmán Salazar de ser los principales responsables de la introducción de masivas cantidades de cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana a través de la frontera. Sus operaciones criminales también incluyen la adquisición de armamento, el soborno sistemático a funcionarios públicos, así como secuestros y asesinatos.
En abril de 2023, el Distrito Norte de Illinois emitió órdenes de arresto contra ambos hermanos por conspiración para distribuir sustancias controladas, lavado de dinero y la dirección de una organización criminal continua.
El cerco judicial y operativo sobre la familia Guzmán ha avanzado de manera contundente en los últimos años. Ovidio Guzmán, alias «El Ratón», fue arrestado en México en enero de 2023 y posteriormente extraditado. Su sentencia está prevista para finales de julio de este 2026.
Por su parte, Joaquín Guzmán López fue capturado en un operativo de alto impacto en julio de 2024 junto a Ismael “El Mayo” Zambada. Durante su proceso judicial, quedó establecido que Joaquín orquestó el secuestro de Zambada para entregarlo a las autoridades en Estados Unidos y, en diciembre de 2025, aceptó su culpabilidad por cargos de narcotráfico y lavado de dinero. Su próxima audiencia fue fijada para agosto de 2026.
Mientras el reloj judicial avanza para Ovidio y Joaquín, la presión continúa sobre Iván Archivaldo y Jesús Alfredo, obligándolos a decidir entre seguir eludiendo la cacería de una de las agencias de seguridad más poderosas del mundo o pactar las condiciones de su inminente entrega.




