El conflicto en Ucrania repercute en Volkswagen, BMW, Toyota y Renault

Está afectando a todos los sectores económicos en Europa. El sector del automóvil no es una excepción, ni mucho menos. Parece que no era suficiente con la crisis de los semiconductores y microchips. Ahora algunas de las fábricas operadas por los grupos automovilísticos se están viendo obligadas a paralizar sus operaciones.

Claro ejemplo de ello son VolkswagenRenault y Toyota. Las dos primeras compañías han detenido la producción esta semana debido a los cuellos de botella derivados de la guerra. Toyota, por su parte, se vio obligada a detener ayer martes la producción en todas sus plantas de Japón debido a un «problema técnico en uno de sus proveedores«. Según los medios locales, se trataría de un ciberataque.

Es preciso señalar que Rusia es el segundo mercado del fabricante francés. Supone un 18% de las ventas en volumen. Respecto a las empresas de automoción alemanas y sus proveedores, estos mantienen unos 49 centros de producción en Rusia y Ucrania. Según el grupo de presión germano VDA, las consecuencias para estas empresas y sus empleados aún no están del todo claras.

Renault ha anunciado que tendrá que suspender operaciones en sus plantas de ensamblaje durante los próximos días debido a las dificultades para recibir componentes.

Por ejemplo, Rusia es un proveedor clave del paladio que se usa en convertidores catalíticos -junto con Sudáfrica- y suministra aproximadamente el 33% de la demanda mundial.

«Las interrupciones son causadas principalmente por controles fronterizos más estrictos en los países de tránsito y la necesidad forzada de cambiar una serie de rutas logísticas establecidas”, ha dicho la unidad rusa de la compañía, AvtoVAZ, en declaraciones recogidas por Autonews Europe.

El Grupo Renault representa casi el 40 % de la producción de vehículos de Rusia, seguido por Hyundai, con un 27,2%, según IHS Market.

La firma coreana tiene desde 2010 una planta en San Petersburgo, Rusia, que es responsable de fabricar unas 230.000 unidades de automóviles al año.

Volkswagen dijo que detendría la producción durante unos días en dos fábricas alemanas después de un retraso en la fabricación de piezas en Ucrania.

Volkswagen tiene una fábrica en Kaluga, a 170 km de Moscú, donde se fabrican el Volkswagen Tiguan, Volkswagen Polo y el Skoda Rapid, y que sin duda notará los efectos de las sanciones a Rusia. También cuenta con una planta en Nizhny Novgorod.

En 2021, el volumen de ventas de las marcas del Grupo Volkswagen en Rusia alcanzó los 199.200 vehículos.

Por su parte, explica la cabecera, el fabricante de neumáticos finlandés Nokian está trasladando la producción de algunas líneas de productos clave de Rusia a Finlandia y Estados Unidos para prepararse para posibles sanciones adicionales tras la invasión.

Ford asegura estar «profundamente preocupada» por la situación y asegura que será capaz de «manejar cualquier efecto» en su negocio en tiempo real.

BMW es el último nombre en una larga lista de fabricantes de automóviles que anuncian interrupciones en la producción a raíz de la invasión rusa de Ucrania. Su vínculo con Avtotor para ensamblar automóviles se ha detenido abruptamente «debido a la situación geopolítica actual«. La marca de lujo también ha dejado de exportar coches a Rusia por el mismo motivo.

FRENO A LA PRODUCCIÓN

Durante la primera semana de marzo, Volkswagen ha detenido la producción en dos de sus plantas de vehículos eléctricos en Alemania. En concreto, hablamos de sus factorías de Zwickau (martes a viernes) y Dresden (miércoles a viernes). En ellas se fabrican vehículos eléctricos de las marcas AUDI, CUPRA y VOKSWAGEN respaldadas por la plataforma MEB.

Si tenemos en cuenta que Zwickau es la fábrica de vehículos eléctricos más importante que tiene el Grupo VAG en Europa, el problema es serio. En condiciones normales produce alrededor de 1.200 vehículos diarios. Entre ellos están los ID.3ID.4ID.5, Audi Q4 e-tron y CUPRA Born. En Dresde solo se fabrica el ID.3.