Donald Trump quiso salir de la OTAN

John Bolton, ex asesor de la Secretaría de Seguridad Nacional de Estados Unidos para la administración Trump (2018-2019), dijo recientemente que Putin no intervino en Ucrania durante su mandato, porque Trump era naturalmente hostil con la OTAN.

Rusia se sentía segura con un gobierno de Trump que se mantenía alejado de meter sus narices en un país fronterizo al país liderado por Vladimir Putin.

El New York Times reveló en 2019 que Trump comunicó a los asesores de la Casa Blanca su deseo de sacar a EE.UU. de la OTAN, y un año después incluso se refirió a Alemania como “delincuente” antes de retirar 12.000 tropas estadounidenses del miembro de la OTAN y aliado de EE.UU. en 2020.

“Creo que una de las razones por las que Putin no se movió durante el mandato de Trump fue que vio la hostilidad del presidente hacia la OTAN”, respondió Bolton el miércoles cuando le preguntaron por la situación en Ucrania.

“Para Putin es una propuesta binaria, una OTAN más débil es una Rusia más fuerte, así que opino que Putin vio que Trump hacía mucho de su trabajo por él, y pensó que quizás en un segundo mandato Trump cumpliría su promesa de salir de la OTAN”.

La posición de Trump frente al ataque de Rusia a Ucrania fue ambivalente, primero elogió a Putin como un hombre inteligente y astuto por reconocer la soberanía de dos regiones separatistas en Ucrania. Luego rechazó el ataque afirmando que si él hubiese seguido en el gobierno, Rusia no se hubiese atrevido. Adjudicó la culpa a una débil administración de Joe Biden.

Rusia es altamente sensible a la expansión hacia el Este de la OTAN, puesto que amenaza a su Seguridad Nacional. Putin lamenta lo que considera la extensión gradual de la alianza hacia el este, a la que se unieron los satélites exsoviéticos República Checa, Hungría y Polonia en 1999, seguidos por Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumania, Eslovaquia y Eslovenia en 2004. La linea roja es Bielorusia y Ucrania, países que como mínimo deberían ser neutrales. Pero desde hace 8 años Ucrania ha venido coqueteando con el establishment globalista estadounidense con el gobierno títere de Zelensky. La instalación de una veintena de Laboratorios de biodefensa de los EEUU en los suelos ucranianos, susceptibles de poseer armas biológicas, viene alterando a los militares rusos.

Putin dijo en la Conferencia de Seguridad de Múnich en 2007: “Es obvio que la expansión de la OTAN no tiene ninguna relación con la modernización de la propia alianza ni con garantizar la seguridad en Europa, al contrario, representa una grave provocación que reduce la nivel de confianza mutua”.

Tras 8 años de guerra civil y el silencio mundial ante la masacre de 14 mil separatistas pro-rusos por parte de la Ucrania de Zelensky, Putin decidió intervenir frente a lo que consideró una ventana de oportunidad.

El ataque es una sumatoria de factores, provocaciones y tal vez un error táctico de Vladimir Putin, que a cambio de seguridad, se ha granjeado el desprecio de la comunidad internacional y el aumento considerable de la rusofobia.

Fuentes:

AB; C,