Una nueva controversia político-histórica se abrió en la Asamblea Legislativa tras la presentación formal de dos proyectos de ley que buscan replantear de manera radical la memoria oficial en torno a la figura de Ernesto “Che” Guevara en el país. La iniciativa fue impulsada por el activista Dennis Vallejos en coordinación con el diputado Manolo Rojas.
Las propuestas legislativas apuntan a declarar formalmente a Guevara como un “enemigo de la nación” (o “enemigo de la patria”), calificándolo bajo el argumento de haber representado un “símbolo de muerte y destrucción” durante su incursión armada en territorio boliviano en la década de 1960.
Dentro de los ejes centrales de los proyectos normativos se contempla la disposición de eliminar nombres, placas, efigies y monumentos alusivos a Ernesto “Che” Guevara de los diferentes espacios públicos a nivel nacional. Los proyectores sostienen que la presencia de estas estructuras en plazas y avenidas del país distorsiona los valores históricos nacionales y reivindica acciones armadas extranjeras.
De manera paralela, la segunda propuesta de ley busca reivindicar el rol de las Fuerzas Armadas y de los soldados que participaron en la defensa del territorio nacional. El texto plantea otorgar el título oficial de “Héroes de la Patria” a los beneméritos sobrevivientes de la campaña contraguerrillera de Ñancahuazú (un grupo compuesto por más de diez excombatientes), a quienes además se les asignaría una pensión vitalicia y la construcción de mausoleos en su honor como reconocimiento a su labor institucional.
La iniciativa ha generado diversas reacciones en el escenario político y social, reavivando el debate sobre el legado de las guerrillas, la memoria histórica y la valoración de los actores que protagonizaron uno de los episodios más complejos de la historia boliviana del siglo XX.




