En diferentes países occidentales, responsables políticos, militares y organismos de inteligencia describen un escenario de seguridad cada vez más deteriorado, en el que la guerra de Ucrania, las operaciones híbridas, el rearme y la posibilidad de una futura confrontación con Moscú aparecen estrechamente relacionados.
El cambio se observa en la frecuencia con la que la posibilidad de un conflicto de mayores dimensiones ocupa el debate público. La preparación de las fuerzas armadas, la protección de las infraestructuras críticas, la producción de municiones y la capacidad de movilizar recursos nacionales forman parte de una discusión que ya no se presenta como una preocupación exclusivamente teórica.
Lo más reciente ocurrió el 8 de octubre, durante un debate parlamentario sobre el presupuesto de Defensa, cuando la Ministra de Defensa neerlandesa, Dilan Yeşilgöz-Zegerius dijo que ya no quería describir a Rusia simplemente como «agresor», sino como «enemigo». Añadió que eso no significaba que los Países Bajos estuvieran en guerra, pero que tampoco podían seguir considerando la paz como algo garantizado.
Rusia no tardó en responder con un comunicado de la Embajada de Rusia en Países Bajos, exigiendo que el Gobierno holandés confirme sus palabras o se desmarque de ellas. ¿Se trata de una declaración oficial de confrontación militar directa?.
🇳🇱 Minister of Defence has openly called Russia an ENEMY.
We demand that the Dutch Government either confirm her words or distance itself from them.
Is this an official declaration of direct military confrontation?Read our statement: https://t.co/kJYx9Hazhl https://t.co/H73OmHyb4e
— Russian Embassy in NL🇷🇺🇳🇱 (@rusembassynl) October 8, 2026
Los Países Bajos participan en la defensa de la OTAN en el flanco oriental, mantienen tropas entrenándose en Estonia y están reforzando sus capacidades defensivas. La declaración actual endurece más el lenguaje.
Por otra parte, también se sumó el jefe de las Fuerzas Armadas neerlandesas, Onno Eichelsheim, quien advirtió ese día que los Países Bajos afrontan una amenaza de seguridad casi existencial, señalando especialmente a Rusia y los incidentes híbridos: «Por primera vez en más de 80 años, los Países Bajos se enfrentan a una amenaza casi existencial». También defendió una cooperación militar europea más rápida y eficaz.
El jefe militar neerlandés (como otros líderes europeos) habló de una ventana de vulnerabilidad hasta 2030: el tiempo que necesitan los países europeos para cerrar las brechas entre las amenazas actuales y las capacidades militares que están construyendo. Ese horizonte es importante porque apunta a una preparación plurianual.
No es solamente que los gobiernos europeos estén hablando más de Rusia como amenaza, sino que están cambiando el lenguaje con el que describen la situación estratégica y el horizonte temporal en el que creen que Europa podría enfrentarse a una crisis militar.
Pasar de «competidor» o «amenaza» a expresiones como «enemigo», «guerra en la sombra» y «amenaza casi existencial» supone un cambio político importante. El mensaje a la población es que la confrontación con Rusia no se considera ya un problema limitado a Ucrania, sino algo que afecta directamente a la seguridad europea.
Declaraciones, solamente en septiembre y los primeros días de octubre
Alemania — 5 de octubre
El jefe del servicio de inteligencia exterior, Martin Jäger, advirtió de que Alemania corre el riesgo de verse envuelta en un conflicto violento con Rusia. Describió una «guerra en la sombra» y dijo que el peligro de ataques contra objetivos alemanes es real.
Polonia — 17 de septiembre
El Primer Ministro Donald Tusk advirtió que el final del otoño y el invierno serían el período más crítico hasta entonces de la guerra, y mencionó evaluaciones de inteligencia sobre posibles ataques híbridos con drones y misiles contra países que ayudan a Ucrania.
OTAN — 1° de octubre
El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que Europa no está en paz y enumeró sabotajes, ciberataques, incendios provocados e incidentes con drones. A la vez, pidió mantener la calma y sostuvo que la Alianza está preparada para defender su territorio.
Alemania y Lituania — 5 a 8 de octubre
Merz reiteró que la seguridad de los países bálticos es también la seguridad de Alemania. Entretanto, Lituania ha desplegado una unidad militar del tamaño de una compañía para apoyar temporalmente la vigilancia de la frontera con Kaliningrado. El Gobierno lituano define esa medida como preventiva.
Dinamarca — Septiembre de 2026
El servicio de inteligencia de defensa danés advirtió de un riesgo bajo, pero creciente, de que Rusia pudiera realizar un ataque militar limitado contra uno o varios países de la OTAN fronterizos con Rusia. También previó una intensificación de la guerra híbrida durante los meses siguientes.
Reino Unido — 16 de septiembre
El asesor militar británico Joby Rimmer sostuvo ante la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa), que los incidentes de sabotaje, incendios provocados y drones sobre aeropuertos e instalaciones militares, considerados en conjunto, presentaban características de una campaña deliberada contra la seguridad europea. El Reino Unido atribuyó a Rusia el incidente del aeropuerto de Leipzig/Halle y anunció solidaridad con Alemania.
Francia — 2 de septiembre
París convocó al encargado de negocios ruso tras la atribución alemana del incidente de Leipzig. Francia calificó el aumento de ataques híbridos rusos en Europa como una «escalada irresponsable» y declaró que la guerra contra Ucrania constituía una amenaza para la seguridad de todo el continente.
Polonia — 2 de septiembre
Varsovia describió los incidentes atribuidos a Rusia como actividades de terrorismo de Estado y pidió nuevas sanciones contra las capacidades militares y de seguridad rusas. También reafirmó que el fortalecimiento del flanco oriental de la OTAN y de la UE sería una prioridad.
Polonia — 23 de septiembre
Radosław Sikorski, Ministro de Exteriores, describió los sabotajes, explosiones e incursiones de drones como ataques reales, no simples amenazas. También afirmó que los cazas polacos despegan casi a diario porque no siempre es posible saber si un dron o misil que se aproxima supone un peligro.
Lituania — 23 de septiembre
Kęstutis Budrys, Ministro de Exteriores, advirtió de que, según las evaluaciones aliadas, Rusia podría intentar extender geográficamente su presión contra países de la OTAN mediante ataques a infraestructura crítica y otras operaciones híbridas. Utilizó la idea de una posible escalada «horizontal»: ampliar el número de países afectados sin iniciar necesariamente una guerra convencional generalizada.
Estonia — 23 de septiembre
Margus Tsahkna, Ministro de Exteriores, sostuvo que las incursiones y operaciones encubiertas buscan generar miedo y debilitar la unidad occidental. A la vez, dijo que Estonia no veía a Rusia preparada para una agresión militar activa contra la OTAN en ese momento.
Estonia — 23 de septiembre
El Ministro de Exteriores polaco, Radosław Sikorski, advirtió frente al Consejo de Seguridad de la ONU de que Putin podría intentar provocar a un país de la OTAN y extender la guerra. También afirmó que Moscú necesitaba un pretexto para movilizar más personal.
Unión Europea — 28 de septiembre
Kaja Kallas dijo que la inteligencia indicaba que Rusia preparaba nuevos sabotajes. La UE trabajaba en un protocolo de seguridad de emergencia para coordinar respuestas cuando se detecten amenazas híbridas que estén por debajo del umbral jurídico de una agresión armada.
Unión Europea — 16 de septiembre
La Presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que los ciberataques, sabotajes, incendios provocados e incursiones de drones estaban aumentando. Sostuvo que Europa debía reforzar su preparación y anunció una nueva estrategia de seguridad europea.
Fuerza Expedicionaria Conjunta — 2 de octubre
Los ministros de los países participantes acordaron desarrollar respuestas comunes a las actividades híbridas rusas y aumentar la preparación colectiva. El comunicado fue explícito en dos puntos: los países de la JEF no buscan una confrontación con Rusia, pero están decididos a defenderse; y quieren desarrollar opciones de respuesta por debajo del umbral del artículo 5 de la OTAN.




