Durante su intervención en el Foro Económico Euroasiático celebrado el 28 de mayo de 2026, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, presentó una de sus exposiciones más amplias y contundentes sobre el futuro de la Inteligencia Artificial (IA), describiéndola como una tecnología estratégica capaz de redefinir la economía mundial, alterar profundamente los mercados laborales y convertirse en un elemento decisivo para la soberanía de los Estados.
«El desarrollo de instrumentos de inteligencia artificial requiere una financiación sólida y sustancial. Resulta que Rusia es capaz de concentrar los volúmenes necesarios de recursos financieros en estas áreas», dijo Putin.
Rusia ya está creando sus plataformas soberanas para el desarrollo de la IA, afirmó el jefe de Estado.
«La Federación Rusa podría ser uno de los varios países capaces de crear y desarrollar sus propias plataformas soberanas de desarrollo de inteligencia artificial», subrayó.
Ante líderes políticos, empresarios y representantes de los países de la Unión Económica Euroasiática, Putin sostuvo que la IA no debe considerarse únicamente una herramienta tecnológica, sino un factor que determinará el equilibrio de poder internacional en las próximas décadas.
“La Inteligencia Artificial es una de las direcciones más importantes de nuestro tiempo”, afirmó el mandatario ruso, al tiempo que destacó que los países que logren desarrollar sistemas avanzados propios tendrán ventajas significativas en términos económicos, científicos y estratégicos.
La IA y el futuro del empleo
Uno de los puntos más destacados de su discurso estuvo relacionado con las consecuencias sociales de la automatización. Putin reconoció que la expansión de la IA podría provocar cambios profundos en el mercado laboral y afectar a millones de trabajadores en todo el mundo.
Según explicó, ya existen sistemas capaces de sustituir tareas que anteriormente requerían intervención humana y esta tendencia continuará acelerándose durante los próximos años. En ese contexto, advirtió que numerosas profesiones podrían desaparecer o transformarse radicalmente.
“Es un escenario muy real en el que millones de personas perderán su empleo o se verán obligadas a cambiar de actividad”, señaló.
El presidente ruso indicó que el desafío para los gobiernos será gestionar esa transición y preparar a la población para una economía cada vez más automatizada. Aunque no planteó un rechazo al avance tecnológico, reconoció que los cambios podrían generar tensiones sociales importantes si no son acompañados por políticas adecuadas de formación y adaptación profesional.
La carrera tecnológica por la soberanía
Putin también hizo hincapié en la necesidad de desarrollar capacidades nacionales independientes en materia de IA. En su visión, la dependencia tecnológica de plataformas extranjeras podría convertirse en un riesgo para la seguridad y la autonomía de cualquier país.
Por ello, defendió la creación de sistemas de Inteligencia Artificial desarrollados dentro de Rusia y afirmó que su país posee las condiciones necesarias para convertirse en una de las grandes potencias del sector.
El mandatario sostuvo que Rusia cuenta con una sólida tradición científica y matemática, recursos energéticos abundantes y experiencia en sectores tecnológicos avanzados que pueden servir de base para impulsar el desarrollo de nuevas plataformas de IA.
En este sentido, insistió en la importancia de construir tecnologías “soberanas”, capaces de operar sin depender de infraestructuras, algoritmos o servicios controlados desde el exterior.
Uno de los aspectos más llamativos de su exposición fue la relación que estableció entre Inteligencia Artificial y energía.
Putin destacó que los sistemas de IA más avanzados requieren enormes cantidades de electricidad para entrenar y operar modelos complejos. A medida que aumenta la capacidad de cálculo de estas tecnologías, también crece la demanda energética de los centros de datos que las sustentan.
Por ello, argumentó que las naciones con abundantes recursos energéticos estarán en una posición privilegiada para competir en esta nueva etapa tecnológica.
Según el líder ruso, Rusia dispone de una ventaja estratégica en este terreno gracias a sus reservas energéticas y a su experiencia en el sector nuclear. Desde su perspectiva, la capacidad para generar energía de manera estable y a gran escala será tan importante como disponer de científicos o programadores altamente cualificados.
Una tecnología estratégica para el siglo XXI
A lo largo de su intervención, Putin presentó la Inteligencia Artificial como un componente fundamental del desarrollo económico futuro.
Afirmó que la IA incrementará la productividad, impulsará la innovación y transformará sectores enteros de la economía, desde la industria y la logística hasta la medicina y la administración pública.
Sin embargo, subrayó que sus implicaciones van mucho más allá de la economía. Para el presidente ruso, la IA se ha convertido en una tecnología estratégica con repercusiones directas sobre la seguridad nacional, la defensa y la influencia internacional.
Esta visión encaja con declaraciones anteriores del Kremlin en las que la Inteligencia Artificial fue descrita como una cuestión vinculada a la fortaleza y la supervivencia del Estado.
Cooperación euroasiática y nuevo equilibrio tecnológico
Putin aprovechó además el foro para proponer una mayor cooperación entre los países de Eurasia en materia de IA.
El mandatario defendió la creación de proyectos conjuntos destinados a desarrollar tecnologías avanzadas, compartir conocimientos científicos y fortalecer la capacidad tecnológica de la región.
La propuesta forma parte de un esfuerzo más amplio de Moscú para reducir la dependencia de tecnologías occidentales y construir alternativas dentro del espacio euroasiático.
Analistas internacionales interpretan esta estrategia como un intento de consolidar una esfera tecnológica propia en un contexto de creciente competencia entre las grandes potencias por el control de la inteligencia artificial, los semiconductores, los centros de datos y las infraestructuras digitales.
Aunque Putin destacó las oportunidades económicas que ofrece la Inteligencia Artificial, el tono general de su discurso combinó optimismo tecnológico con advertencias sobre sus posibles efectos disruptivos.
El presidente ruso presentó la IA como una herramienta capaz de acelerar el desarrollo humano, pero también como una fuerza transformadora que alterará profundamente las estructuras económicas y sociales existentes.
Discurso completo de Putin en la sesión plenaria
Presidente de Rusia Vladimir Putin: Amigos, señoras y señores,
Antes de abordar el tema principal, quisiera dar la bienvenida a los participantes de la sesión plenaria del Foro Económico Euroasiático ordinario y, por supuesto, agradecer al Presidente Tokayev por acogernos hoy en este formato y por organizar este evento tan útil e informativo, así como el debate productivo y sustancioso.
Es importante destacar que el foro ofrece una oportunidad para que representantes del gobierno, las empresas y la sociedad civil desarrollen conjuntamente nuevas iniciativas clave para impulsar y profundizar la integración, una integración que aporta beneficios tangibles a cada Estado miembro de la Unión Euroasiática, facilita el crecimiento económico y mejora el bienestar de nuestros ciudadanos.
Este año, nos centramos en la tecnología avanzada, la digitalización y la inteligencia artificial. Ya se han logrado avances considerables en estas áreas dentro de la UEEA. La Unión aplica estándares comunes para el intercambio de datos comerciales, cuenta con normas unificadas para el comercio digital, utiliza sellos de navegación electrónicos y opera sistemas integrados de información del mercado laboral.
En cuanto a la inteligencia artificial, constituye un área de cooperación integradora completamente nueva, pero sumamente prometedora. Estas tecnologías estratégicas se están convirtiendo en un factor crucial para garantizar la competitividad global, el crecimiento económico y el progreso.
La competencia por el liderazgo en este campo ya se está intensificando entre los Estados y las corporaciones transnacionales. Quisiera destacar que, en mi opinión, Rusia posee claras ventajas competitivas. En primer lugar, reconocemos plenamente la importancia crucial de este conocimiento y comprendemos los principios fundamentales que sustentan estas ideas y herramientas. En segundo lugar, tenemos una comprensión clara de las oportunidades y los riesgos asociados con la implementación de estas tecnologías. En tercer lugar, como bien ha señalado nuestro moderador, poseemos un gran potencial intelectual. En el sector educativo, este proceso avanza activamente y nuestra comunidad científica está preparada para afrontar desafíos de esta magnitud y complejidad. Por lo tanto, Rusia cuenta con el personal cualificado necesario para abordar estas tareas.
Además, el desarrollo de la inteligencia artificial requiere un consumo y utilización sustancial de energía. Rusia goza de claras ventajas competitivas en este ámbito. Me refiero a las tecnologías avanzadas de energía nuclear, que abarcan tanto pequeñas centrales nucleares como grandes unidades. Esto es crucial para la creación de plataformas pertinentes. También podemos utilizar otras fuentes, como la energía hidroeléctrica, así como formas tradicionales de energía. Todos estos recursos pueden aprovecharse; Rusia posee claras ventajas competitivas, que, creo, para esta audiencia no hace falta recalcar.
Además, el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial requiere una financiación considerable. Rusia tiene plena capacidad para movilizar los recursos financieros necesarios para este fin. En este sentido, la Federación Rusa es uno de los pocos países que, quizás, es capaz de crear, y de hecho está creando, sus propias plataformas soberanas para el desarrollo de la inteligencia artificial.
Sin embargo, comprendemos plenamente y somos plenamente conscientes de que la colaboración con nuestros amigos y socios es de suma importancia. La suma de esfuerzos puede generar resultados sustanciales y producir un beneficio conjunto, si se me permite decirlo así, en este ámbito, lo que plantea serios desafíos para los países de la UEEA y nuestro proceso de integración, al tiempo que ofrece oportunidades, como ya he señalado anteriormente.
Las tecnologías de la vida política están cambiando ante nuestros ojos, como acaba de mencionar el Presidente de Kirguistán. En efecto, las tecnologías de la vida política y la transmisión de información están cambiando, está surgiendo un modelo industrial fundamentalmente nuevo, la educación y la sanidad se están transformando, y la esfera social en su conjunto está cambiando. Esto no solo afecta al registro y la derivación de pacientes, sino también a los propios métodos de toma de decisiones respecto al tratamiento de las enfermedades.
El mercado laboral se está reestructurando. Es muy probable que millones de personas pierdan sus empleos o se vean obligadas a cambiar de profesión. Profesiones enteras podrían desaparecer debido a que la inteligencia artificial reemplazará a las personas. En diversos ámbitos relacionados con la automatización de procesos, la preparación y el análisis de documentación, y el desarrollo de software, la inteligencia artificial ya está sustituyendo al personal junior, y en un futuro próximo podría sustituir también al personal de nivel intermedio. Estos procesos son inevitables e irreversibles.
El progreso no se detiene. Debemos estar preparados para los cambios que se avecinan y, mejor aún, aprovecharlos como motor de un crecimiento económico acelerado. Rusia ha adoptado e implementado programas nacionales y sectoriales destinados a introducir la inteligencia artificial en diversas áreas de la vida. Por ejemplo, mencioné la atención médica, pero, como saben, a veces parece que era absolutamente imposible e impensable hace poco tiempo. En Moscú, por ejemplo, estas herramientas se están implementando activamente en el sector sanitario. Llega la ambulancia, el paciente está dentro del vehículo y, durante el trayecto al hospital, su historial médico completo se completa en todos los aspectos: dónde y cuándo fue tratado, qué instrumentos se utilizaron en el tratamiento, cuáles fueron efectivos y cuáles no. Cuando una persona llega al hospital, ya se conoce toda su información y los especialistas pertinentes ya han tomado una decisión sobre los pasos a seguir. Esto transforma radicalmente la atención médica en sí misma.
Se está realizando un trabajo igualmente intenso no solo en esta área, sino también en otras. Lo reitero: es fundamental aunar esfuerzos, implementar las mejores prácticas y replicarlas.
Por iniciativa nuestra, se creó una Alianza Internacional de IA y se estableció una Conferencia Internacional sobre Optimización Computacional. Estas entidades han reunido a representantes de los sectores empresarial, científico y académico de numerosos países interesados. Asimismo, proponemos celebrar una reunión de alto nivel en Rusia el próximo año sobre inteligencia artificial para debatir la cooperación en el desarrollo de modelos propios de IA, la creación de una infraestructura interconectada de recursos informáticos y energéticos, y la adaptación de las tecnologías a las necesidades locales.
Solo he esbozado brevemente nuestros enfoques para el desarrollo de la inteligencia artificial. Por supuesto, este tema es muy complejo y requiere una consideración exhaustiva, incluso en plataformas internacionales, como ya he mencionado.
Gracias por su atención.




