
Putin calificó la profundización de la relación de Rusia con Venezuela como un “interés de desarrollo compartido”, mientras ambas naciones fortalecen la cooperación económica y de defensa.
En noviembre de 2024, el viceprimer ministro ruso, Chernyshenko, anunció que se espera que Maduro visite Moscú en 2025 para firmar un acuerdo de asociación y cooperación estratégica. Chernyshenko, al reunirse con Maduro aquella vez, enfatizó la fuerte amistad y los profundos lazos estratégicos entre Moscú y Caracas, y dijo que su apoyo mutuo sigue siendo constante a pesar de la cambiante dinámica global.
Putin invitó este viernes 14 de marzo a Maduro a visitar Moscú el 9 de mayo, cuando Rusia celebra el Día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial con un gran desfile militar.
«Hemos llegado al nivel de relaciones estratégicas», celebró el gobernante ruso.
«Está acordado totalmente el convenio de asociación estratégica y cooperación que sentará una base solida para ampliar aún mas los vínculos» bilaterales, continuó Putin, según la traducción oficial. «Me alegraría verlo en Rusia en las celebraciones del 9 de mayo», remarcó dirigiéndose a Maduro.
«Eleva al máximo nivel nuestras relaciones en varios campos», entre ellos «el campo de la cooperación energética que se fortalece cada vez más», expresó a su vez Maduro.
La videoconferencia entre Putin y Maduro se realizó mientras el gobierno de Venezuela impulsa actos por los 80 años del establecimiento de relaciones diplomáticas con Rusia.
El convenio entre Rusia y Venezuela se dan en el momento necesario, ya que el mes de febrero pasado Donald Trump revocó una exención de sanciones que permitía a Chevron operar en Venezuela, eliminando una fuente crucial de ingresos para la economía del país afectada por las sanciones.
Trump acusó a Maduro de no cumplir su promesa sobre el ritmo de vuelos «acordado» de deportados de EEUU a Venezuela a su enviado especial estadounidense Richard Grenell, que visitó Caracas en enero.
La visita del enviado había sido recibida por la administración de Maduro como una señal de un posible restablecimiento de las relaciones con Washington bajo la segunda presidencia de Trump después de años de tensiones.
Trump echó agua fría a esas esperanzas al endurecer las sanciones que había impuesto a Venezuela durante su primer mandato y que habían sido parcialmente suavizadas por su predecesor demócrata Joe Biden.
Sin embargo, EEUU anunció este jueves 13 de marzo que Venezuela aceptó reanudar los vuelos de repatriación de migrantes venezolanos, suspendidos después de que el Gobierno de Nicolás Maduro cancelara el operativo en represalia por la retirada de la licencia a la petrolera Chevron para trabajar en el país caribeño.
«Me complace anunciar que Venezuela ha acordado reanudar los vuelos para recoger a sus ciudadanos que violaron las leyes de inmigración de EEUU y entraron ilegalmente en el país», publicó Richard Grenell, enviado especial para Misiones Especiales, en la red social X. «Los vuelos se reanudarán el viernes», añadió, sin entrar en detalles.
Desde que comenzó el operativo de traslados fueron repatriados 366 venezolanos. La aerolínea estatal Conviasa, sometida a sanciones, trasladó en dos aviones a un primer grupo de 190 en El Paso, Texas (sur), y a otro de 176 en Honduras, procedentes de la base militar de Guantánamo, en Cuba.