Un operativo conjunto entre agentes del Serenazgo, la Policía Nacional del Perú (PNP) y las áreas de Salud y Fiscalización de la Municipalidad de San Juan de Miraflores permitió el rescate de 48 perros que permanecían hacinados en un criadero clandestino ubicado en un sexto piso del jirón Santiago Rodríguez.
Los animales, predominantemente de la raza bulldog, eran mantenidos en condiciones de extremo hacinamiento con fines de reproducción y venta comercial. Durante la intervención policial y municipal, un hombre fue detenido y derivado a la comisaría del sector para afrontar las investigaciones correspondientes por presunto maltrato animal.
Tras el rescate, la evaluación del personal de la Veterinaria Municipal reveló un alarmante estado de salud en la mayoría de los ejemplares. Se diagnosticaron severas lesiones cutáneas, infestaciones por hongos, problemas oculares, uñas desmedidas con cuadros de sangrado y signos evidentes de golpe de calor debido a la falta de ventilación y espacio adecuado.
El informe veterinario destacó la situación crítica de las hembras explotadas reproductivamente. Varias de ellas presentaban prolapsos, mamas caídas, vulvas gravemente dañadas y heridas en la zona abdominal, consecuencia de cesáreas improvisadas o partos inducidos para acelerar el ciclo de venta de las crías.
Asimismo, la alcaldesa del distrito, Delia Castro Pichihua, informó que se presumen tratos aún más crueles: «Se sospecha que algunos perros habrían sido sometidos a cirugías clandestinas en las cuerdas vocales o la garganta para evitar que ladraran y así no alertar a los vecinos del edificio».
Entre las mascotas rescatadas se hallaron seis cachorros de pocos días de nacidos, quienes debieron ser trasladados de emergencia e ingresados a incubadoras en la sede de la Veterinaria Municipal, situada en la avenida Pedro Miotta. Dos de las crías presentan un pronóstico reservado debido a que habrían sido forzadas a nacer prematuramente.
El rescate coincidió con la inauguración oficial de la Veterinaria Municipal de San Juan de Miraflores. De acuerdo con el reporte oficial del municipio, los 48 canes continuarán bajo observación médica y tratamiento especializado hasta su total recuperación.
Una vez restablecida su salud, la comuna iniciará un proceso formal de adopción responsable. La alcaldesa remarcó la importancia de la tenencia responsable de mascotas y el rechazo a la comercialización informal de seres sintientes: «La crianza debe ser responsable y con amor, porque se trata de vidas humanas y animales que merecen respeto», concluyó.




