Un reciente análisis difundido por el Financial Times[1] sostiene que la expansión masiva de los teléfonos inteligentes podría estar vinculada con una fuerte caída de las tasas de natalidad en numerosos países del mundo. Según el informe, el descenso comenzó a acelerarse especialmente después de la llegada del 4G y la adopción masiva de smartphones.
Los investigadores Nathan Hudson y Hernán Moscoso-Boedo observaron que las regiones donde primero se implementaron redes 4G experimentaron una caída más pronunciada en los nacimientos. El fenómeno habría afectado sobre todo a adolescentes y jóvenes, coincidiendo con una reducción drástica del tiempo dedicado a la socialización presencial. Entre 2003 y 2019, el tiempo que los adolescentes pasaban con amigos cara a cara cayó de 68 a 38 minutos diarios.
De hecho, LifeSiteNews informó al respecto: “Las tasas de natalidad en todo el mundo han disminuido durante varias décadas, especialmente desde la secularización generalizada y la revolución sexual de la década de 1960, que promovió la emancipación femenina, la promiscuidad, la anticoncepción y el aborto. Hoy en día, el número promedio de hijos por mujer es inferior a la tasa de reemplazo de 2,1 en más de dos tercios de los países del mundo. Sin embargo, a pesar de los ya bajos niveles de fertilidad, en los últimos años se ha producido otro descenso en las tasas de natalidad que los investigadores han intentado explicar. Una de las razones podría ser el uso de teléfonos inteligentes y el acceso constante a Internet y las redes sociales. Dos investigadores de la Universidad de Cincinnati publicaron recientemente un artículo que examina las tasas de natalidad en relación con el despliegue de redes móviles 4G en el Reino Unido y Estados Unidos. La tasa de natalidad disminuyó más rápidamente en las zonas que recibieron primero internet móvil de alta velocidad. Los autores argumentaron que el uso de teléfonos inteligentes ha transformado la forma en que los jóvenes se relacionan entre sí, reduciendo significativamente la interacción social presencial y, en consecuencia, disminuyendo el número de relaciones.”[2]
El análisis en cuestión sugiere que los smartphones modificaron profundamente las relaciones humanas; lógicamente que menos encuentros físicos, menos noviazgos estables y más interacción digital afectan. Esto habría debilitado la formación de parejas y, en consecuencia, reducido la fertilidad en muchos países. Algunos expertos sostienen que las redes sociales, el entretenimiento digital y la hiperconectividad reemplazaron espacios tradicionales de convivencia.
Sin embargo, otros especialistas advierten que sería simplista atribuir la caída de la natalidad únicamente a los teléfonos inteligentes. Señalan que también influyen factores económicos y culturales, como el alto costo de vida, la precariedad laboral, la dificultad para acceder a una vivienda y los cambios en las expectativas sobre matrimonio y familia. Este debate se produce en un contexto de preocupación global por el envejecimiento poblacional, siendo que actualmente occidente atraviesa el peor invierno demográfico. Diversos países europeos y asiáticos ya enfrentan problemas demográficos severos debido al descenso sostenido de nacimientos y al aumento de la población anciana, lo cual obliga a pensar que quizás lo virtual está reemplazando lo real.
[1] https://ground.news/article/study-smartphones-potentially-linked-to-global-birth-rate-decline_8f4906
[2] https://www.lifesitenews.com/news/sharp-decline-in-birth-rates-linked-to-adoption-of-smartphones/?utm_source=latest_news




