Las convulsiones entre niños de 2 a 5 años aumentaron significativamente después de las vacunas de ARNm para COVID

El análisis del informe primario evaluó a niños que tuvieron un resultado de convulsión febril en los 0 a 1 días posteriores a la vacunación contra el COVID-19. Se realizó un análisis de series de casos autocontrolados en tres bases de datos de seguros comerciales para comparar el riesgo de convulsiones en el intervalo de riesgo (0-1 días) con un intervalo de control (8-63 días).

Se tomó en cuenta el recibir la dosis 1 y/o dosis 2 de la vacuna monovalente de ARNm de COVID-19. El resultado primario fue la convulsión febril (intervalo de riesgo de 0 a 1 día).

Resultados: El metanálisis primario encontró un aumento estadísticamente significativo de la incidencia de convulsiones febriles en los 0-1 días posteriores a la vacunación con ARNm-1273 en comparación con el intervalo de control (TIR: 2,52; IC del 95 %: 1,35 a 4,69, diferencia de riesgo (DR) /100.000 dosis = 3,22 (IC 95% −0,31 a 6,75)). Para la vacunación con BNT162b2, la TIR fue elevada pero no estadísticamente significativa (TIR: 1,41, IC del 95 %: 0,48 a 4,11, RD/100.000 dosis = −0,25 (IC del 95 %: −2,75 a 2,24).

Conclusiones y relevancia entre los niños de 2 a 5 años, el análisis mostró una tasa de incidencia pequeña y elevada de convulsiones febriles en los 0 a 1 días posteriores a la vacunación con ARNm-1273. Según el conjunto actual de pruebas científicas, el perfil de seguridad de las vacunas monovalentes de ARNm sigue siendo favorable para su uso en niños pequeños.

Fuente: medrxiv.com