Controlados y cegados por una falsa libertad

Byung-Chul Han es, hoy por hoy, uno de los filósofos más famosos del mundo. Sus obras se encuentran entre las más leídas de la literatura filosófica moderna, quizá por lo revolucionario de las ideas que defienden. En Psicopolítica arremete contra el neoliberalismo y sus consecuencias, contra el Big Data que nos tiene a todos vigilados y controlados.

Por Jaime Fdez-Blanco

Resumiéndolo muy brevemente, y como la mayoría de obras de Han (La agonía de erosLa sociedad del cansancio…), esta, Psicopolíticaes un ataque frontal a la sociedad neoliberal en la que el autor considera que vivimos actualmente. Mientras que en la novela 1984, de George Orwell, aparecía la figura del Gran Hermano (el Big Brother) como representación del poder omnipotente del totalitarismo comunista, Han identifica nuestra época como la del auge del Big Data. Un sistema contrario, en principio, al coercitivo poder de la obra orwelliana pero que persigue el mismo fin: el control de la población.

Para Han, la libertad de la que disfrutamos actualmente no es ni remotamente cierta. La libertad de movimientos, de información, de expresión o de actuación no tiene nada de libre, sino que es todo un método creado para excluirnos, aislarnos y dominarnos. Del mismo modo actúa la moderna tendencia a comunicarnos a nivel planetario: es una herramienta del sistema. Nos incita y seduce para que nos desnudemos, para que nos expresemos cuanto más mejor con el fin de conocernos perfectamente y así poder manipularnos a su antojo.

El «Big Data» que todo lo ve

Se trata de un método revolucionario. Si en anteriores épocas el poder se ejercía mediante la prohibición y la coerción, el miedo del individuo al estado (como relata la obra de Orwell), lo que se estila ahora es completamente diferente: se nos libera, pero esa libertad es para que nos confiemos y caigamos en las redes del capitalismo.

"Psicopolítica", de Byung-Chul Han, editado por Herder.
«Psicopolítica», de Byung-Chul Han, editado por Herder.

Este, según Han, nos ha convertido, a sabiendas, en amos y esclavos al mismo tiempo. Nos ha dicho que somos libres, pero en realidad se ha valido de esa idea para que hagamos lo que él quiere. Los ideales liberales –esto es, que el hombre es y debe ser libre, responsable por tanto de su propia vida, y que no tiene otro límite que el que establecen sus propias capacidades– son nocivos, según el libro. Y podemos engañarnos pensando que nuestro éxito en vida o la consecución de nuestras metas y valores es un reflejo de nuestra mentalidad y esfuerzo, pero, en realidad, ha sido todo orquestado por el malvado sistema en la sombra.

«La técnica del régimen neoliberal no es prohibitiva, protectora y represiva, sino prospectiva, permisiva y proyectiva. El consumo no se reprime, se maximiza. No se genera escasez, sino abundancia. Exceso de positividad. El Big Brother es ahora amable. Su eficiencia reside en su amabilidad”.

Nos hemos convertido en lo que el autor denomina «sujetos del rendimiento»: sólo preocupados por producir. Al haber aceptado el código moral del liberalismo, hemos desarrollado la capacidad de esclavizarnos a nosotros mismos, de explotarnos. Si el liberalismo establece que cada uno somos responsables de nuestra propia vida, y nosotros dedicamos en ella a trabajar más horas que nunca, entonces no hay más culpable que nosotros mismos. Hemos llegado a un punto en el que hemos aceptado como bueno que trabajo y vida personal se fundan en una sola existencia. Creemos que se trata de nuestras propias aspiraciones cumplidas…, pero no es real. Son las aspiraciones del sistema.

Desnudar nuestra vida para convertirnos en marionetas

Lo mismo ocurre con la transparencia, presente en otras obras del autor. No es más que otra herramienta en nuestra contra. Se nos invita a contar todos los detalles de nuestra vida y así el sistema consigue libremente toda la información necesaria para poder dirigirnos como le venga en gana. Y sólo hay dos maneras, para Han, de revertir la situación:

  • Reescribir el concepto de libertad que tenemos.
  • Volvernos idiotas. ¿Por qué? Pues porque sólo el idiota puede escapar de esta trampa. Sólo el estúpido, desligado, incomunicado, desinformado y desconectado evitará que el sistema le manipule.

Como puedes ver, un libro polémico del que hay mucha tela que cortar. Seamos defensores de lo que dice Han o no, Psicopolítica es una gran lectura, pues nos obliga a pensar y repensar todas nuestras premisas en un continuo –y a veces exasperante, todo hay que decirlo– proceso de análisis sobre nuestra forma de vida.

¿Hay acaso lectura más enriquecedora que aquella que nos mantiene en vilo incluso cuando hemos cerrado sus páginas? Quizá esa sea la clave del éxito de Han que lo ha convertido en todo un best seller filosófico y una de las razones de que recomendemos la lectura detenida de su obra. Lo amemos o lo odiemos, lo que nadie podrá discutir es que, tras pasar la vista por sus páginas, tendremos mucho que pensar.

 

fuente: Filosofía&Co