Esta decisión se produce tras las alarmantes declaraciones de que el oro «ya no es seguro» en el EEUU del presidente Donald Trump.
Trasladar estas tiendas a territorio británico «repartiría los riesgos» y garantizaría la oportunidad «más rápida» para que DNB pudiera recurrir a la venta de oro «en una situación de crisis», escribió el banco en un comunicado.
Las reservas de oro depositadas en Londres podrían negociarse con mayor facilidad que las que se encuentran en New York y Ottawa.
Esta transferencia también crearía una «distribución más equilibrada» y contribuiría a fortalecer aún más la «preparación para crisis» del banco.
«Partimos de la base de que nunca necesitaremos utilizar el oro, pero no obstante es necesario reforzar nuestra capacidad de respuesta y preparación», declaró el presidente del Banco Nacional de Dinamarca, Olaf Sleijpen.
La imprevisibilidad de Trump se ha citado anteriormente como una razón clave por la que los Países Bajos deberían retirar su oro de EEUU.
El director de Goudwisselkantoor, una casa de subastas holandesa especializada en la subasta de oro, joyas, diamantes, platería, monedas y billetes, declaró en enero que Trump podría «negarse a extraditar [las reservas de oro], imponer aranceles adicionales o retrasar el reembolso durante décadas».
Johan de Ruiter declaró al diario holandés Algemeen Dagblad: «Debemos retirar nuestro oro de EEUU lo antes posible. Sencillamente, ya no está seguro allí».
Según el Banco Nacional de los Países Bajos (DNB), las reservas totales de oro en los Países Bajos ascendían a 612,4 toneladas y estaban valoradas en 72.200 millones de euros a finales de 2025.
Antes del despliegue, el banco holandés mantenía el 31,3 por ciento de su oro en New York y el 19,7 por ciento en Ottawa. Tras el traslado, ambos países representan el 18,5% de las reservas de oro holandesas.
La proporción de oro en poder de Londres aumentó del 18,1% al 32,1%, convirtiéndose así en la ubicación con la mayor proporción de reservas de oro holandesas, ya que el banco posee el 30,8% de su oro en los Países Bajos.
La transferencia se realizó en parte mediante la compraventa y en parte mediante el traslado físico del oro, según informó el banco.
El banco trasladó más de 27 toneladas de oro físico desde EEUU y Canadá a Zeist. La misma cantidad de oro fue trasladada de Zeist a Londres, evitando así la fundición de los lingotes de oro.




