El caso ocurrió el viernes 14 de agosto en el sur de Creta, en la unidad regional de Rétino (Rethymno), con un incendio que comenzó aproximadamente a las 19:11 en el patio de una propiedad. Los investigadores determinaron que el origen estaba relacionado con una barbacoa que habían encendido allí.
Lo particularmente grave es que no se trataba simplemente de que el turista desconociera el peligro. Según los medios griegos e israelíes que reconstruyeron el episodio, el propietario de la villa había advertido expresamente a los huéspedes que estaba prohibido utilizar la barbacoa debido al elevado riesgo de incendios. La advertencia habría sido dada verbalmente y también por escrito.
Además, ese día la zona estaba bajo Categoría de Riesgo de Incendio 4, que significa riesgo muy alto. Había fuertes vientos y una prohibición de utilizar fuego al aire libre. Las investigaciones apuntan a que las chispas de la parrilla fueron transportadas por el viento hacia vegetación seca, iniciando el incendio.
El fuego llegó a amenazar con extenderse por la zona. La respuesta incluyó más de 60 bomberos, unidades especializadas contra incendios forestales, numerosos vehículos, helicópteros y camiones cisterna. El sistema de emergencias 112 llegó a emitir instrucciones de evacuación preventiva para las localidades de Fotinari y Souda. Finalmente, los bomberos consiguieron controlar el incendio aproximadamente cuatro horas después de su inicio.
Hay un detalle jurídico interesante: inicialmente algunas informaciones internacionales hablaron simplemente de negligent arson (incendio provocado por negligencia). La información del Servicio de Bomberos griego señala específicamente que fue detenido por “incendio provocado por negligencia” y puesto a disposición de la Justicia mediante el procedimiento de flagrancia.
Sin embargo, posteriormente apareció una formulación más grave en la cobertura griega: To Vima informó que el hombre había sido llevado ante el fiscal de Rétino y que enfrentaba una acusación de incendio con posible intención, aunque todavía debía prestar declaración ante el juez de instrucción.
El caso además se produjo en un contexto particularmente complicado para Grecia. Hasta el 15 de agosto, las autoridades habían contabilizado 297 detenciones relacionadas con incendios desde comienzos de 2026: 267 correspondían a incendios atribuidos a negligencia y 30 a incendios provocados deliberadamente. También se habían impuesto 716 multas administrativas por un total superior a 1,136 millones de euros.
Y Creta había sufrido incendios importantes apenas unas semanas antes. En el área de Rétino, aproximadamente 45.000 stremmas/dunams (unos 4.500 hectáreas) habían ardido en apenas dos días durante un incendio anterior.




