En concreto, el portavoz del CGRI, el general de brigada Ebrahim Zolfaghari, amenazó con la «aniquilación total» de las instalaciones estadounidenses e israelíes, señalando más adelante en el vídeo el centro de datos de IA «oculto» de Stargate, valorado en 30.000 millones de dólares y ubicado en Abu Dabi, como un objetivo prioritario para la destrucción iraní.
Estas amenazas se producen después de que, según los informes, Irán causara suficientes daños mediante ataques con cohetes a algunos centros de datos de Amazon AWS como para que estos tuvieran que cerrar.
Iran leveling up
They released a video of threatening to strike 1GW Stargate AI datacenter in the UAE.The data center is hidden on Google maps they even shown that pic.twitter.com/LuOGIp3BVj
— Furkan Gözükara (@FurkanGozukara) April 3, 2026
En el vídeo, Zolfaghari advirtió que “si EEUU sigue adelante con sus amenazas respecto a las instalaciones de la central eléctrica de Irán, se tomarán de inmediato las siguientes medidas de represalia: Todas las centrales eléctricas, la infraestructura energética y la tecnología de la información y las comunicaciones del régimen sionista, y todas las empresas similares de la región que tengan accionistas estadounidenses, serán aniquiladas por completo”.
Como señala Tom’s Hardware, tras las declaraciones de Zolfaghari, el vídeo muestra una vista de la Tierra desde el espacio, con un acercamiento a Abu Dabi en Google Maps. A continuación, se centra en una zona cercana a la costa, que muestra un área desértica aparentemente desierta. Sin embargo, aparece un mensaje superpuesto a esta sombría imagen: «Nada permanece oculto a nuestra vista, aunque Google lo oculte». El vídeo cambia entonces a una vista nocturna de la misma zona del mapa, donde se aprecia claramente la extensión total del centro de datos de IA Stargate en Abu Dabi.
Este centro de datos no es una instalación convencional, sino una plataforma de supercomputación diseñada específicamente para el desarrollo y operación de inteligencia artificial avanzada.
En su interior, el núcleo operativo está compuesto por miles de servidores de alto rendimiento equipados con chips especializados, principalmente de la compañía NVIDIA. Estos procesadores permiten entrenar modelos de inteligencia artificial a gran escala, capaces de procesar lenguaje, imágenes y datos complejos en tiempo real. La magnitud del sistema responde a una lógica industrial: no se trata de una sola supercomputadora, sino de redes masivas de máquinas trabajando de forma coordinada.
El complejo también incorpora infraestructura de almacenamiento de datos a gran escala, donde se alojan tanto los modelos ya entrenados como los enormes volúmenes de información necesarios para su desarrollo. A esto se suma una red de conectividad ultrarrápida, con participación de empresas como Cisco, que garantiza la transmisión eficiente de datos y la prestación de servicios de inteligencia artificial a nivel global.
Otro componente crítico es el sistema de refrigeración. Debido al enorme consumo energético —estimado en niveles cercanos al gigavatio— el centro requiere tecnologías avanzadas de enfriamiento, incluyendo refrigeración líquida y sistemas industriales diseñados para disipar el calor generado por el procesamiento continuo. Este aspecto resulta clave para sostener la operatividad de una infraestructura que funciona las 24 horas.
El proyecto también cuenta con la participación de actores como Oracle y SoftBank, lo que evidencia su carácter de consorcio internacional. En conjunto, estas empresas buscan posicionar a Emiratos Árabes Unidos como un nodo estratégico en el desarrollo global de inteligencia artificial.
Más allá de su dimensión tecnológica, Stargate UAE adquiere relevancia en el plano geopolítico. Este tipo de infraestructuras comienza a ser considerado un activo estratégico comparable a los recursos energéticos o a las bases militares tradicionales, en tanto concentra capacidades clave para el desarrollo económico, la innovación y la influencia internacional.
El daño a una instalación de este tipo implicaría la interrupción de capacidades críticas de cómputo. Estos centros no son fácilmente reemplazables: concentran hardware altamente especializado, como los chips de NVIDIA, cuya producción es limitada y estratégicamente controlada. Aunque existen redundancias globales, un golpe significativo podría ralentizar proyectos de inteligencia artificial, afectar servicios y generar cuellos de botella tecnológicos.
La amenaza surge después de que la Guardia Revolucionaria Islámica afirmara haber atacado los centros de datos de Oracle en Dubái.




