10 consejos para educar bien a un hijo

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Hoy sería interesante leer a Junelly Paz Guerrero, psicóloga y psicoterapeuta además de una feliz mujer en matrimonio, que expuso lo siguiente:
“En la actualidad, hay muchas probabilidades de que cuando los pequeños hacen algo mal, los padres descarguen todo el estrés acumulado sobre ellos. Así pueden terminar convirtiéndose en personas tímidas, inseguras y con baja autoestima. O, muy por el contrario, pueden desarrollar comportamientos agresivos y desafiantes. Disciplinar a nuestros hijos con amor e inteligencia es un arte de continuo aprendizaje que, sin lugar a dudas, también nos dará la oportunidad de aprender y crecer como personas. La clave consiste en disciplinarlos de manera constructiva.
Consejos
1. Elige el momento adecuado. Lo ideal es que lo disciplines justo tras la acción que quieres corregir.
2. Céntrate en la conducta. No generalizar, se debe hablar del problema específico. No hay que etiquetar diciendo «siempre lo miso» o cosas por el estilo.
3. No lo atemorices. No le infundas miedo o lo amenaces. Llévalo a la reflexión y el razonamiento.
4. Hazle saber las consecuencias de sus acciones. Explícale que cada comportamiento tiene una repercusión, que a veces puede ser negativa y dañar a otros.
5. Nunca compares su comportamiento. Cuando corrijas, céntrate en la acción negativa de su comportamiento y no lo compares con otros niños.
6. Evita los insultos y gritos. Para un niño, los gritos de sus padres son un indicador de que han dejado de amarles y de que no son tan buenos como esperaban.
7. Sé coherente siempre. No servirá que le regañes un día porque maltrata a su mascota, y al día siguiente le permites hacerlo.
8. Escúchale con atención. Dale la oportunidad de explicarse, le ayudará a asumir su comportamiento y aprender a reconocer sus errores.
9. No te distancies emocionalmente. Aunque estés enojado por su comportamiento y le riñas, hazle saber que le sigues queriendo y que es importante para ti.
10. No pierdas la calma. Toma unos minutos para relajarte y luego conversa con tu hijo usando un tono de voz firme, pero tranquilo.”