
En los últimos 40 años, muchos sistemas de salud que antes eran de propiedad o financiación pública han optado por la privatización de sus servicios, principalmente mediante la externalización al sector privado. Pero ¿Cuál ha sido el impacto de la privatización en la calidad de la atención?.
Un objetivo clave de esta transición es mejorar la calidad de la atención mediante una mayor competencia en el mercado, junto con los beneficios de un sector privado más flexible y centrado en el paciente. Sin embargo, se ha expresado la preocupación de que estas reformas podrían resultar en una peor atención, en parte porque es más fácil reducir costos que mejorar la calidad de la atención médica.
Muchas de estas reformas se implementaron hace décadas y numerosos estudios han examinado sus efectos en la calidad de la atención recibida por los pacientes. Los investigadores revisaron esta literatura, centrándose en los efectos de la externalización de los servicios de salud en países de altos ingresos. Observaron que los hospitales que pasan de propiedad pública a privada tienden a obtener mayores ganancias que los hospitales públicos que no se convierten, principalmente mediante la admisión selectiva de pacientes y la reducción de personal.
También observaron que el aumento agregado de la privatización a menudo se corresponde con peores resultados de salud para los pacientes.
Muy pocos estudios han evaluado esta importante reforma y existen numerosas lagunas en la literatura. Sin embargo, con base en la evidencia disponible, la Revisión aporta evidencia que cuestiona las justificaciones para la privatización de la atención médica y concluye que el respaldo científico para una mayor privatización de los servicios de salud es débil.
Cada estudio evaluó la calidad de la atención al paciente antes y después de la privatización de los servicios de salud, incluyendo la dotación de personal, la composición de pacientes según el tipo de seguro, el número de servicios prestados, la carga de trabajo de los médicos y los resultados de salud de los pacientes, como las hospitalizaciones evitables.
Los hallazgos clave del estudio incluyen:
- Los aumentos en la privatización generalmente se correspondieron con una peor calidad de la atención, y ningún estudio revisado encontró efectos inequívocamente positivos sobre los resultados en materia de salud.
- Beneficios obtenidos principalmente mediante la reducción de personal y la limitación del servicio a pacientes con cobertura de seguro médico restringida.
- La privatización de los hospitales a menudo estuvo acompañada de menos personal de limpieza empleado por paciente, lo que dio lugar a mayores tasas de infecciones entre los pacientes.
- En algunos estudios, niveles más elevados de privatización hospitalaria se correlacionaron con mayores tasas de muertes evitables.
Estos resultados socavan la suposición de que la privatización mejora la calidad de la atención sanitaria al aumentar la competencia en el mercado y permitir un enfoque más flexible y centrado en el paciente.
El profesor Aaron Reeves, coautor del estudio y del Departamento de Política Social e Intervención de la Universidad de Oxford, afirmó: «Los sistemas de salud se encuentran bajo presión debido al envejecimiento de la población, las limitaciones presupuestarias y las repercusiones de la pandemia de COVID-19, y los gobiernos podrían considerar la privatización como una solución única y sencilla a estas presiones. Sin embargo, existe el riesgo de que la búsqueda de reducciones a corto plazo se produzca a expensas de los resultados a largo plazo, ya que la externalización de servicios al sector privado no parece ofrecer una atención mejor ni más económica».
*Los países incluidos en el análisis fueron Canadá, Croacia, Inglaterra, Alemania, Italia, Corea del Sur, Suecia y Estados Unidos.
Estudio completo aquí.