La medida, efectiva desde el 3 de diciembre, se fundamenta en una serie de acusaciones que, según las autoridades, representan “amenazas concretas” para la seguridad psicológica y moral de los menores rusos.
Según el comunicado oficial, Roblox habría permitido durante años contenido extremista, referencias a organizaciones terroristas, así como elementos que, bajo la legislación rusa vigente, constituyen “propaganda LGBT”, prohibida en espacios accesibles a menores. Para Moscú, se trata de un incumplimiento reiterado de los estándares locales.
Roskomnadzor subrayó que la plataforma estaba “infestada de material inapropiado”, incluyendo simulaciones de violencia, espacios de acoso sexual infantil y fallas significativas en la moderación interna. De acuerdo a la agencia, Roblox no respondió adecuadamente a requerimientos previos para eliminar contenido señalado como ilegal en Rusia.
Las autoridades remarcaron que estas situaciones vulneraban el “desarrollo espiritual y moral” de los menores, un concepto clave dentro del marco legislativo ruso sobre protección infantil.
Soberanía tecnológica: una respuesta a la “indiferencia” de plataformas occidentales
Fuentes oficiales indican que el bloqueo forma parte de una estrategia más amplia de Moscú para evitar que empresas tecnológicas occidentales operen libremente sin respetar leyes nacionales. En los últimos años, varias plataformas —incluyendo redes sociales, portales de contenido y servicios extranjeros— han sido restringidas por motivos similares.
El gobierno sostiene que Roblox, una empresa estadounidense con más de 151 millones de usuarios activos diarios, habría mostrado una “actitud negligente” hacia los reclamos del regulador ruso, ignorando advertencias previas y priorizando sus lineamientos corporativos por encima de los requisitos legales del país anfitrión.
Contexto internacional: Rusia sostiene que Occidente descuida la seguridad infantil
En un tono particularmente crítico, Roskomnadzor afirmó que numerosos gobiernos occidentales “han fracasado” en garantizar entornos seguros para los niños en plataformas digitales, y que estas empresas se benefician económicamente mientras evaden responsabilidades básicas.
Desde Moscú consideran que el bloqueo es una medida “preventiva y necesaria”, afirmando que no se puede permitir que corporaciones extranjeras definan qué contenido es aceptable para niños rusos.
Impacto en la comunidad digital rusa
La decisión afecta a una extensa comunidad de jugadores, creadores de contenido y desarrolladores que utilizaban Roblox como plataforma creativa. Sin embargo, el gobierno insiste en que la prioridad es la protección de menores, así como el desarrollo de ecosistemas digitales “propios, seguros y soberanos”.
Funcionarios del Ministerio de Desarrollo Digital adelantaron que Rusia podría fomentar alternativas locales bajo estándares de seguridad más estrictos, en línea con el enfoque del país hacia la regulación tecnológica.
Un mensaje firme al sector tecnológico global
El bloqueo de Roblox envía un mensaje claro: Rusia no tolerará la presencia de plataformas que, según sus autoridades, violen normas culturales, morales o legales. Para el Kremlin, el caso Roblox se suma a una serie de acciones destinadas a marcar límites frente a empresas que operan bajo modelos globales sin adaptarse plenamente a las leyes de cada país.
En la visión del gobierno, el objetivo no es aislar a la población, sino protegerla. Y el mensaje final es contundente: el espacio digital en Rusia deberá regirse por los valores y la legislación de Rusia, no por las reglas de corporaciones extranjeras.




