¿Qué significados y asociaciones históricas tiene el mes de octubre? Origen histórico y cultural

«Octubre», nos transporta a las raíces del antiguo calendario romano y a una serie de acontecimientos históricos interesantes.

El calendario romano, antes de su reforma en el 45 a.C., iniciaba el año en marzo. En ese antiguo calendario, octubre era el octavo mes, y su nombre, «Octōber», proviene de la palabra latina «octo», que significa «ocho». Esto se debía a que en el calendario antiguo, los meses de enero y febrero no existían como los conocemos hoy en día.

El cambio crucial en la historia del nombre de octubre ocurrió con la reforma del calendario juliano bajo el emperador Julio César. En ese momento, se agregaron los meses de enero y febrero al inicio del año, trasladando octubre al décimo lugar en el calendario. A pesar de este cambio, el nombre «octubre» se mantuvo como un recordatorio de la antigua estructura del calendario romano.

El nombre de octubre también está relacionada con Marte, el dios romano de la guerra (aunque principalmente con marzo). En latín, el nombre de octubre era «Octōber mensis», que puede traducirse como «el mes de octubre». Marte ocupaba un lugar importante en la mitología romana, y su festival, conocido como «Martius», se celebraba en marzo, el mes que precedía a octubre en el antiguo calendario romano. Esta asociación entre octubre y Marte es otro elemento histórico que contribuye al nombre del mes.

A medida que el latín evolucionó en las lenguas romance, como el español, el italiano y el francés, la pronunciación de «octubre» cambió, pero el nombre en sí permaneció, manteniendo vínculos con su historia antigua y su conexión con la antigua Roma y el dios Marte.

Sacrificios en la época de Roma

Uno de ellos era el Caballo de octubre en la antigua religión romana que consistía en un sacrificio de un caballo dedicado al dios Marte que se realizaba cada 15 de octubre, coincidiendo con el final de la temporada agrícola y militar.

El Caballo de octubre es el único caso de sacrificio de un caballo en la religión romana,​ aunque los romanos sacrificaban animales que eran parte de su dieta habitual. Este inusual ritual del Caballo de octubre ha sido analizado, a veces, a la luz de otras formas y rituales indoeuropeos de sacrificio de caballos, como la ashwa medhá védica o el ritual irlandés descrito por Giraldus Cambrensis, los cuales tienen que ver con la realeza. Aunque la lucha ritual por la posesión de la cabeza puede conservar algún elemento de la primera época, cuando Roma estaba gobernada por reyes,​ la asignación del Caballo de octubre a la agricultura y la guerra es característico de la República. La topografía sagrada del rito y el papel de Marte en otras fiestas ecuestres también sugieren aspectos de rituales de iniciación y renacimiento. Los aspectos complejos, e incluso contradictorios, del Caballo de octubre, probablemente son el resultado de diferentes superposiciones tradicionales que se han ido acumulando en el tiempo.

Además, por un lado, durante las Feriae Martis, que se celebraban el 1 de marzo y, por otro, el Armilustrium el 19 de octubre, que era la fiesta militar que se celebraba anualmente en Roma en octubre para la purificación de las armas. Cada cinco años se celebraba una suovetaurilia, en la que se sacrificaban en su honor un cerdo, una oveja y un toro para ofrecérselos a Marte con el fin de bendecir y purificar la tierra (Lustratio).

En la Biblia

Allí se lo llama Tishréi (en hebreo: תִּשְׁרֵי; del idioma acadio tašrītu «comienzo», de šurrû «comenzar»), es el primer mes del calendario hebreo moderno, que comienza con la Creación del mundo, y el séptimo según el ordenamiento de los meses en la Biblia.

El año hebreo, según la cuenta bíblica, comenzaba con el mes de Nisán, llamado en la Biblia «el mes primero» (Éxodo), y concluía en el mes de Adar; sin embargo, posteriormente primó la concepción del comienzo del año en el mes de Tishrei, con la festividad de Rosh Hashaná (ראש השנה, literalmente ‘cabeza de año’).

Es nombrado por primera vez en el primer libro de la Biblia: «Y reposó el arca en mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat» (Génesis). En una ocasión, la Biblia se refiere a él también como «la luna de Eitanim» (ירח האיתניםyéraj haEitanim, literalmente «el mes poderoso»): «Y se reunieron con el rey Salomón todos los varones de Israel en el mes de Eitanim, que es el mes séptimo, en el día de la fiesta solemne» (1Reyes 8:2), nombre derivado según se cree del idioma fenicio, ya que sólo es mencionado en el contexto de las relaciones comerciales entre Salomón rey de Israel, y Hiram rey de Fenicia. Se cree que fue el nombre utilizado por los antiguos habitantes de Canaán, que llamaban a sus meses con terminología relacionada con la agricultura y el tiempo atmosférico.

Tishréi, tiene sus orígenes en los nombres de los meses de la antigua Babilonia, provenientes del acadio. Estos nombres fueron adoptados por los judíos desterrados de Babilonia entre 586 a. C. y 536 a. C., luego de ser exiliados por el rey Nabucodonosor II.

Festividades judías:
  • Rosh Hashaná, «Año Nuevo» – 1 y 2 de Tishréi: «En el mes séptimo, al primero del mes tendréis sábado, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación» (Levítico),
  • Ayuno de Guedaliá, Tsom Guedaliá – 3 de Tishréi (Si cae sábado, se posterga al día 4); llamado «el ayuno del séptimo mes» (Zacarias 8:19), e instituido al regreso del exilio de Babilonia para conmemorar el asesinato del gobernador de Judea, Guedaliá hijo de Ajicam, a manos de un sicario judío, Ismael hijo de Netaniá.
  • Yom Kipur, «Día del Perdón» – 10 de Tishréi: «A los diez días de este mes séptimo será el Día de Expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida al Eterno» (Levítico); también en Números.
  • Sucot, «Fiesta de las Cabañas» o «Tabernáculos» – del 15 al 22 de Tishréi (fuera de Israel, en la diáspora judía, se festeja hasta el 23 del mes): «A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Yahveh «יהוה» por siete días» (Levítico).
Tabernáculos

Respecto a esta celebración, existen algunas características y consideraciones interesantes.

Junto a las de Pésaj y Shavuot, es considerada una de las festividades más importantes del judaísmo (por ser una de las tres peregrinaciones), en las que se acostumbraba —en la época del templo de Jerusalén— peregrinar a Jerusalén, más precisamente al templo de Jerusalén, quedando prácticamente vacío todo el reino de Israel.

De las mitzvot (mandamientos) que se observan en esta fiesta es reunir las primicias de las cuatro especies o Arbaat Haminim, compuestos por el lulav, una hoja de palma cerrada; el etrog y un fruto de cidro; los hadasim, por otra parte, incluyen tres hojas de mirto; y las aravot, por último, algunas hojas de sauce. El origen de este mandamiento está en Levítico (23:40): «Y tomen el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y regocíjense delante del Señor su Elohim por siete días».

En la Torá, después de Yom Kipur, venía la fiesta de la cosecha o de los tabernáculos, para celebrar la terminación del ciclo agrícola con la vendimia y la cosecha de aceitunas. Durante esta fiesta, la gente vivía en «tabernáculos» o enramadas de ramas verdes, en conmemoración de su anterior peregrinación como nómadas (Levítico 23: 34-43; Deuteronomio 16: 13-15). Esta fiesta se iniciaba con un día de reposo ceremonial el día 15 de Tishri, y duraba 7 días. Era seguida inmediatamente de otro día de reposo, una «santa convocación», el día 22 (podría llamarse la octava de los tabernáculos). La fiesta de la cosecha era la tercera de las fiestas anuales, cuando debían reunirse todos los varones de Israel en Jerusalén (véase Éxodo 23:16-17; 34:22-23).

¿Tabernáculos y el Nacimiento de Jesús?

La tradición nos ha enseñado que la fecha del nacimiento de Jesús es el 25 de diciembre. Pero si Jesús hubiera nacido en diciembre, pleno invierno en Israel, los pastores no habrían estado con sus ovejas en los campos aquella noche como dice la Biblia (Lucas 2:8).

Aunque la Biblia no especifica una fecha, sí nos entrega algunas pistas para aproximarnos a una época del año.

La historia del nacimiento de Jesús comienza con el relato del sacerdote Zacarías, quien se encontraba en el templo y recibe el anuncio del ángel Gabriel acerca del nacimiento de su hijo Juan el Bautista (Lucas 1:8-9). Un estudio minucioso de este relato nos permite establecer una fecha aproximada muy curiosa del nacimiento de Jesús… en octubre.

El oficio en el templo se hacía “conforme a la costumbre del sacerdocio” (Lucas 1:9). Según esta costumbre, los sacerdotes se dividían en 24 órdenes, y cada orden tenía asignado dos semanas en el año para oficiar en el templo. Zacarías era de la “clase de Abías” (Lucas 1:5), por lo que tenía asignado el “octavo turno” (1 Crónicas 24:10). Entonces, si contamos ocho semanas desde Nisán (Marzo/Abril), el primer mes del año (Éxodo 12:2), y sin considerar la semana de la fiesta de la pascua (tercera semana) y la semana de la fiesta de pentecostés (décima semana) donde todos los sacerdotes tenían que oficiar en el templo (Deuteronomio 16:16), la anunciación del nacimiento de Juan el Bautista habría ocurrido en la undécima semana del año, en el mes de Tammuz (Junio). La Biblia nos dice que después de oficiar en el templo, Zacarías regresó a casa, y su esposa Elisabeth quedó inmediatamente embarazada (Lucas 1:23-24). Podemos concluir entonces que  la anunciación y concepción de Juan el Bautista habría ocurrido muy cerca del mes de Tamuz (junio).

Ahora, si contamos los 9 meses de embarazo de Elisabeth a partir de esta fecha, entonces el nacimiento de Juan el Bautista habría ocurrido en el mes de Nisán (Marzo/Abril), justo cuando los judíos celebraban la «fiesta de la Pascua» («Pesaj»). Esto tendría un gran trasfondo profético. Las profecías anunciaban que la venida del Mesías estaría precedida por la aparición del profeta Elías (Malaquías 4:5). Por ello, los judíos esperaban ansiosamente el regreso de Elías, porque era una señal inequívoca de la llegada del Mesías. Tradicionalmente, los judíos creían que Elías aparecería en la Pascua. De hecho, durante la comida de Pascua los judíos tenían la costumbre de beber una copa especial por Elías. Entonces, se levantaban a abrir la puerta con la esperanza de ver entrar a Elías. Sin embargo, Jesús dijo que Juan el Bautista había cumplido esta profecía, pues «él era aquel Elías que había de venir» (Mateo 13:14). Por esto también el ángel había profetizado a Zacarías que su hijo Juan tendría “el poder y el espíritu de Elías” (Lucas 1:17). Por lo tanto, la pascua judía era la fecha profética propicia para el nacimiento de Juan el Bautista.

Y volviendo a Jesús, cuando Elisabeth tenía 6 meses de embarazo, el ángel Gabriel anuncia a María el nacimiento de Jesús (Lucas 1:26-31). En este exacto momento, María concibe por obra del Espíritu Santo. Dado que Elisabeth habría concebido a Juan el Bautista en el mes de Tamuz (Junio), entonces la anunciación del nacimiento de Jesús ocurrió seis meses después, en el mes de Kislev (Diciembre), justo cuando los judíos celebraban la “fiesta de la dedicación” (“Hanukah”), o también llamada la “fiesta de las luces”. Esta sería la fecha profética propicia para que “la luz del mundo” (Juan 8:12) llegase al mundo.

Esta fecha cae muy cerca del 25 de diciembre cuando celebramos Navidad. Si fuera así, Navidad debiera celebrarse como la fecha de la concepción de Jesús, y no de su nacimiento. Precisamente, cuando los judíos estaban celebrando la fiesta de la dedicación (Juan 10:22-23), encontramos a Jesús diciendo “Yo y mi Padre uno somos” (Juan 10:30), como si fuera una referencia a su concepción divina en aquella fecha. Entonces, desde este punto podemos calcular una fecha. Si la concepción de Jesús se produjo en el mes de Kislev (Diciembre), entonces su nacimiento tuvo que haber sido “nueve meses después”, en el mes de Tishri (Septiembre). Esta fecha coincide con tres fiestas judías: «la fiesta de las trompetas» («Yom Teruah»), «la fiesta de la expiación» («Yom Kippur»), y «la fiesta de los tabernáculos» (“Sukot”). Sin embargo, desde el punto de vista profético, la fiesta de los tabernáculos como la fecha del nacimiento de Jesús parece tener mayor apoyo bíblico.

Por lo cual existe la teoría que sugiere que Jesús pudo haber nacido durante la fiesta de los Tabernáculos (Sukkot), que es una festividad judía que generalmente se celebra en septiembre u octubre. Algunos defensores de esta teoría argumentan que hay paralelismos simbólicos entre los relatos del nacimiento de Jesús y las costumbres asociadas con Sukkot. Por ejemplo, se menciona que Jesús nació en un pesebre, y Sukkot involucra la construcción de sukkot o chozas temporales.

La festividad de Sucot acontece en el los días 15 al 21 del mes hebreo de Tishrei.  Este año 2013, el 15 de Tishrei abarcó desde el 30 de Septiembre al 6 de Octubre.

En la Biblia leemos que Dios siempre quiso habitar en medio de nosotros (Éxodo 25:8), y la fiesta de los tabernáculos era una manera de decirnos que él habitaría algún día en medio de su pueblo. El profeta Isaías, más tarde, profetizó que el Mesías sería llamado “Emanuel”, que significa “Dios con nosotros” (Isaías 7:14). Por tanto, habría varios indicios en la Biblia que relacionarían el nacimiento de Jesús con la fiesta de los tabernáculos.

De cierta forma, Tishrei es el mes más judío del calendario. Incluso las personas que por alguna razón ya no perciben las vibraciones de las cosas que están más allá de lo material en sus vidas diarias, en ocasiones sienten que algo se mueve en su interior cuando piensan sobre Rosh HaShaná, Iom Kipur y Sucot (las festividades que se celebran en este mes).

Tishrei es el primer mes del año judío, pero en la Torá vemos algo un poco desconcertante: se alude constantemente a él como el «séptimo mes» y no como «el primero».

Esta disparidad es causada por dos formas diferentes de contar los meses. Una de ellas es comenzar a contar desde la Creación —lo que los judíos ven como el evento más central que ocurrió en la historia—. En consecuencia, ellos lo llaman primordialmente el «mes primero» o «primordial».

Ser el séptimo mes también es una declaración trascendental. Hay un misterio y una importancia inherente en el número 7; no es casual que Shabat sea el séptimo día de la semana. Un objeto físico tiene seis lados, a los que nos referimos como «superficie»; el interior es el séptimo aspecto, la parte que no puede ser vista cuando miramos exclusivamente el exterior. El tiempo es como una semilla que contiene el ADN para todo su futuro; a medida que crece, su potencial oculto despierta. De la misma manera, toda la luz que fue implantada en cada uno de los días sagrados de este mes, es liberada lentamente en el curso del tiempo para que experimentemos el potencial espiritual de estos días cada año.

Tishrei (/ˈɪ ʃ /) o Tishri (/ˈ ɪ ʃ /; hebreo : תִּשְׁרֵי ‎ tīšrē o תִּשְׁרִי ‎ tīšrī ; del acadio tašrītu «principio», de šurrû «empezar») es el primero mes del año civil (que comienza el 1 de Tishrei) y el séptimo mes del año eclesiástico (que comienza el 1 de Nisán) en el calendario hebreo.

En la Biblia hebrea el mes se llama Ethanim (hebreo: אֵתָנִים – 1 Reyes 8:2), o simplemente el séptimo mes.

Esta perspectiva no relega a Tishrei a ser simplemente otro mes más del año. Ser el séptimo mes también es una declaración trascendental. Hay un misterio y una importancia inherente en el número 7; no es casual que Shabat sea el séptimo día de la semana. Un objeto físico tiene seis lados, a los que nos referimos como «superficie»; el interior es el séptimo aspecto, la parte que no puede ser vista cuando miramos exclusivamente el exterior. El tiempo es como una semilla que contiene el ADN para todo su futuro; a medida que crece, su potencial oculto despierta. De la misma manera, toda la luz que fue implantada en cada uno de los días sagrados de este mes, es liberada lentamente en el curso del tiempo para que experimentemos el potencial espiritual de estos días cada año.

En la historia, el mes de octubre ha sido testigo de varios eventos económicos negativos significativos:

1. El «Jueves Negro» (24 de octubre de 1929): Este día marcó el comienzo de la Gran Depresión en Estados Unidos. El mercado de valores de Wall Street experimentó una caída masiva, y las consecuencias económicas se sintieron en todo el mundo.

2. El «Lunes Negro» (19 de octubre de 1987): En este día, se produjo un colapso importante en los mercados de valores en todo el mundo, conocido como el «Lunes Negro». Fue la mayor caída en un solo día en la historia de los mercados estadounidenses.

3. La crisis financiera de 2008: Aunque no comenzó necesariamente en octubre, este año fue testigo de varios eventos clave relacionados con la crisis financiera global, como el colapso de Lehman Brothers en septiembre de 2008. La crisis financiera tuvo un impacto económico negativo importante y provocó una recesión global.

Estos son solo algunos ejemplos de eventos económicos negativos que han ocurrido en octubre a lo largo de la historia.

Otros eventos históricos:

1. Revolución Rusa de Octubre (Bolchevique) de 1917: En octubre de 1917 (según el calendario juliano), los bolcheviques liderados por Vladimir Lenin tomaron el control del gobierno ruso, marcando un momento decisivo en la Revolución Rusa y el inicio del régimen comunista.

2. Guerra de Yom Kipur (1973): El 6 de octubre de 1973, Egipto y Siria lanzaron un ataque sorpresa contra Israel, marcando el inicio de la Guerra de Yom Kipur. Fue un conflicto importante en Oriente Medio.

3. Firma del Tratado de Tordesillas (1494): El 7 de octubre de 1494, se firmó el Tratado de Tordesillas entre España y Portugal, que dividió el mundo conocido en dos esferas de influencia, afectando así a la exploración y colonización de América.

4. Crisis de los misiles en Cuba (1962): En octubre de 1962, se descubrieron misiles nucleares soviéticos en Cuba, lo que llevó a una crisis entre Estados Unidos y la Unión Soviética, que estuvo al borde de un conflicto nuclear.

5. Fundación de las Naciones Unidas (1945): El 24 de octubre de 1945, se estableció oficialmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el propósito de promover la cooperación internacional y mantener la paz y la seguridad en el mundo.

Lo más destacado de Octubre 2023 a nivel astronómico:

Lo más destacado de la observación del cielo en octubre:

  • 2 de octubre: la Luna sale un par de horas después de la puesta del sol y aparece muy cerca del cúmulo de estrellas de las Pléyades. Búscalos a baja altura en el este alrededor de las 10 p.m., luego viajan juntos por el cielo toda la noche.
  • 3 de octubre: en el cielo antes del amanecer, la Luna aparece a un par de dedos de distancia de las Pléyades. Búscalos en lo alto del suroeste, flanqueados por Júpiter y la brillante estrella gigante roja Aldebarán en Tauro.
  • 10 de octubre : el 10 de octubre, busque Venus en el este antes del amanecer, acompañado por una delgada Luna creciente. Entre ellos, observa el brillante corazón del león Leo, la estrella de color blanco azulado Regulus.
  • 14 de octubre – Eclipse anular de Sol – A lo largo de un camino de aproximadamente 125 millas de ancho, el Sol aparecerá como un estrecho anillo de luz, a menudo llamado “anillo de fuego”.
    • La trayectoria de este eclipse parcial recorre América, comenzando en el sur de Canadá y cruzando el oeste de EEUU, antes de atravesar América Central y del Sur.
    • Fuera de la trayectoria del eclipse anular, aquellos que se encuentren dentro de la zona de observación seguirán viendo un eclipse parcial.
    • La cantidad máxima de Sol que será cubierta por la Luna depende de tu ubicación.
  • 14 de octubre – Luna nueva
  • 23 de octubre : mire hacia el sur una o dos horas después de la puesta del sol para encontrar la Luna, aproximadamente un 70% iluminada, colgando justo debajo del planeta Saturno. Su proximidad en el cielo facilitará la visualización con telescopio de estos dos favoritos de la observación del cielo.
  • 24 de octubre : encuentre la Luna colgando justo al este del planeta Saturno esta noche.
  • 28 de octubre – Luna llena – La luna llena sale junto con el planeta Júpiter esta noche. Estos son dos de los objetos más brillantes del cielo, y verlos tan cerca debería ser una vista bastante impresionante.

El 2 de octubre, la Luna sale un par de horas después de la puesta del sol y aparece muy cerca del cúmulo de estrellas de las Pléyades. Búscalos en el este después de las 10 p.m. Viajan juntos por el cielo esa noche, dejando otra oportunidad de verlos a la mañana siguiente. En el cielo antes del amanecer del 3 de octubre, la Luna aparece a un par de dedos de distancia de las Pléyades, habiéndose movido un poco en su órbita alrededor de la Tierra durante la noche.

El 10 de octubre, busque Venus en el este antes del amanecer, acompañado por una delgada Luna creciente. Y entre ellos, el corazón brillante del león Leo, la estrella blanca azulada Regulus.

El 23 de octubre, mire hacia el sur una o dos horas después de la puesta del sol para encontrar la Luna, aproximadamente un 70% iluminada, colgando justo debajo del planeta Saturno. Su proximidad en el cielo facilitará la visualización con telescopio de estos dos favoritos de la observación del cielo. La noche siguiente, la Luna seguirá cerca, habiéndose desplazado hacia el este de Saturno.

La luna llena del 28 de octubre sale junto con el planeta Júpiter. Estos son dos de los objetos más brillantes del cielo, y verlos tan cerca debería ser una vista bastante impresionante.

El 14 de octubre, los observadores del cielo en América tendrán la oportunidad de ver un tipo especial de eclipse solar llamado eclipse anular. A lo largo de un camino de unas 125 millas de ancho, el Sol aparecerá como un estrecho anillo de luz, al que a menudo se le llama “anillo de fuego”. Esta forma de círculo estrecho también se conoce como anillo, lo que da nombre a este tipo de eclipse.

La Luna y Octubre:

El vínculo entre octubre y la Luna está relacionado con la luna llena que ocurre en este mes. En la mayoría de las culturas, la luna llena de octubre se conoce como la «Luna de Cosecha» o «Luna de Cazadores». Esto se debe a que históricamente octubre era el momento en que se completaba la cosecha de muchos cultivos y se preparaban las reservas de alimentos para el invierno. También era una época en la que la caza era especialmente fructífera.

La Luna de Cosecha es conocida por su brillo y esplendor, ya que la Luna se eleva temprano por la noche y proporciona luz adicional a los agricultores y cazadores. Este vínculo entre octubre y la Luna se ha mantenido en la cultura popular y se ha convertido en una tradición asociada con este mes.

Es importante destacar que las lunas llenas tienen nombres distintos en diferentes culturas y regiones, y la Luna de Cosecha es solo uno de los muchos nombres que se le dan a la luna llena de octubre.