Las declaraciones fueron realizadas durante una reunión con altos mandos del Ministerio de Defensa ruso, un marco institucional de alto nivel que refuerza el peso político y estratégico de sus palabras. Según Putin, la idea de que Rusia planea atacar a países europeos carece de fundamento y responde a una manipulación consciente de la opinión pública.
En su discurso, el mandatario fue más allá de la negación de la amenaza y acusó directamente a Europa de haber arrastrado a Ucrania al conflicto, señalando que el apoyo militar, financiero y político occidental no busca la paz, sino prolongar la guerra y debilitar a Rusia.
Putin sostuvo que Occidente impidió cualquier salida diplomática real, al insistir en lo que definió como “el lenguaje de la fuerza” y al desoír las preocupaciones de seguridad rusa planteadas desde hace años. En ese marco, afirmó que la responsabilidad histórica del conflicto recaerá sobre quienes rechazaron el diálogo.
Aunque negó que Rusia tenga intenciones de atacar Europa, Putin no moderó el tono respecto a los objetivos militares en Ucrania. Por el contrario, aseguró que Rusia alcanzará sus objetivos “sin ninguna duda”, ya sea por medios diplomáticos o militares, y reiteró que su país continuará ampliando lo que denomina su “zona de seguridad”.
Este concepto, reiterado en distintos discursos desde 2022, es interpretado por analistas occidentales como una justificación estratégica para mantener o expandir el control territorial ruso en regiones clave.
En otro tramo de su intervención, Putin lanzó duras críticas personales contra líderes europeos, a quienes acusó de actuar de manera servil frente a Estados Unidos y de sacrificar los intereses de sus propias poblaciones. Según el Kremlin, Europa estaría pagando el costo económico, energético y social de una confrontación que no beneficia a sus ciudadanos.
El presidente ruso describió la política europea como una mezcla de obediencia estratégica a Washington y miedo inducido, afirmando que los gobiernos utilizan la figura de Rusia como enemigo externo para justificar el aumento del gasto militar, el endurecimiento del control social y el deterioro del nivel de vida.
🇪🇺🇷🇺 | Putin: “En Europa a la población se le inculca el miedo a Rusia”.
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Un choque de narrativas en plena aceleración
Las declaraciones de Putin llegan apenas días después de advertencias públicas de altos mandos militares europeos, entre ellos el jefe del Estado Mayor de la Defensa del Reino Unido, Sir Richard Knighton, y el jefe del Estado Mayor francés, general Fabien Mandon, quienes alertaron abiertamente sobre la necesidad de preparar a las sociedades para posibles sacrificios ante una amenaza rusa creciente.
Mientras Europa habla de preparación, rearme y resiliencia social, Moscú responde con una narrativa inversa: niega la amenaza, acusa a Occidente de provocar el miedo y se presenta como una potencia acorralada que reacciona a la hostilidad externa.
Más allá de la disputa discursiva, el contexto en el que se producen estas declaraciones es particularmente sensible con incrementos del gasto militar en Europa, debates sobre servicio militar obligatorio, advertencias explícitas de la OTAN, y la casi inexistente perspectiva de una solución negociada en Ucrania.
En ese escenario, las palabras de Putin no suenan a distensión. Aunque rechaza la idea de una amenaza rusa directa contra Europa, reafirma la lógica de confrontación estructural con Occidente, profundizando un clima de desconfianza mutua que, según múltiples analistas, reduce los márgenes para la desescalada.




