El club justificó su salida por “conducta perjudicial para el equipo”, luego de que sus comentarios generaran controversia pública[1]. En sus intervenciones, Ivey defendió su fe cristiana, cuestionó la agenda LGBTQ+ y realizó afirmaciones que, para la corrección política de turno, son polémicas; básicamente son declaraciones críticas a otras religiones y a figuras del propio entorno deportivo. Estas declaraciones provocaron rechazo progresista dentro y fuera de la liga, al considerarse ofensivas y divisivas; de hecho, se lee en un importante sitio: “Los seguidores del presidente Donald Trump están en estado de shock total después de que un jugador de la NBA fuera despedido por publicar una serie de diatribas desquiciadas sobre religión. Los Chicago Bulls anunciaron el lunes que habían «rescindido el contrato del base Jaden Ivey», poniendo fin de facto a su contrato actual «debido a una conducta perjudicial para el equipo». Ivey, que se había unido a los Bulls a principios de febrero, fue despedido después de que compartiera una serie de diatribas descontroladas en Instagram, cada una de las cuales duraba más de media hora, en las que despotricaba sobre temas religiosos”[2].
Aquí resulta interesante ver la opinión publicada en The Federalist: “Quien dude de que la política de izquierda influyera en el despido de Ivey puede recordar lo sucedido con el disidente más famoso del deporte moderno: el quarterback de la NFL, Colin Kaepernick. En 2016, Kaepernick decidió sentarse en el banquillo durante el himno nacional para protestar contra el racismo. Como él mismo dijo: «No voy a ponerme de pie para mostrar orgullo por una bandera de un país que oprime a las personas negras y a las personas de color». De alguna manera, ser un hombre mestizo que gana millones jugando al fútbol americano no le impidió acusar con seguridad a su país de racismo opresivo en la televisión nacional. A diferencia de Ivey, el equipo de Kaepernick no lo relegó al banquillo ni lo despidió por su discurso. Todo lo contrario. La NFL lo defendió y lo aclamó como un héroe de los derechos civiles, y firmó un lucrativo contrato con Netflix. Con el tiempo, su estrellato se fue apagando a medida que su rendimiento decayó. Si hubiera sido un mejor jugador de fútbol americano, habría continuado su carrera sin problemas, pero esto se volvió innecesario cuando el mundo lo honró mucho más por su activismo antiestadounidense. Esto no significa que Ivey deba recibir el mismo trato que Kaepernick, ni que Kaepernick mereciera el mismo trato que Ivey. Como estadounidenses, ambos tienen derecho a expresar sus opiniones, incluso siendo atletas profesionales que deben representar a sus organizaciones.”[3]
Cuestión es que el caso generó un fuerte debate mediático; algunos sectores conservadores sostienen que fue castigado por expresar sus creencias religiosas, mientras que los progresistas argumentan que la decisión respondió a la “naturaleza controversial de sus declaraciones y al impacto negativo en la imagen del equipo”. Lo cierto es que la polémica reabre la discusión sobre los límites de la libertad de expresión en el deporte profesional y el papel de las organizaciones frente a posturas públicas de sus jugadores.
En verdad la hipocresía se vuelve insostenible. La gente empieza a dejar de creer y, finalmente, deja de ver los eventos deportivos, lo cual es una verdadera lástima; simplemente hay gente que quiere separar lo político de lo deportivos. El columnista Auguste Meyrat sostuvo que los talentosos jugadores de la NBA perderán ahora una audiencia potencial porque una franquicia decidió (con la aprobación tácita de la liga) hacer alarde de su moralidad castigando a un jugador por expresar su desacuerdo con la ideología de izquierda debido a su fe. Estos jugadores no solo deberían defender a Ivey (como algunos ya lo han hecho), sino que también deberían exigir que todos los dueños de las franquicias se mantengan al margen de la política y permitan que sus jugadores demuestren su valía en la cancha. Esto devolvería cierta credibilidad a una liga que la necesita desesperadamente.
[1] Fuente: https://nypost.com/2026/03/31/sports/jaden-ivey-calls-bulls-liars-over-framing-of-his-release-after-anti-religion-lgbtq-rants/
[2] Fuente: https://www.thedailybeast.com/maga-melts-down-over-christian-discrimination-after-catholic-bashing-nba-player-jaden-ivey-fired/
[3] Fuente: https://thefederalist.com/2026/04/03/nba-doubles-down-on-woke-by-punishing-jaden-ivey-for-his-christianity/




