Archivos Epstein desclasificados: los documentos que vuelven del archivo y exponen denuncias que nadie investigó
Lejos de aportar un cierre definitivo, estos archivos novedosos profundizan la sensación de que el expediente permanece fragmentado, incompleto y marcado por omisiones históricas. Los documentos —muchos de ellos parcial o absolutamente redactados, archivados durante años— incluyen denuncias tardías, informes de recepción del FBI y relatos nunca judicializados que involucran a figuras de alto perfil y describen hechos ocurridos décadas atrás.
En el contexto de creciente presión política y social por transparencia donde se ve perjudicada la imagen de diversos actores políticos y funcionarios, la publicación vuelve a poner bajo escrutinio no solo a Epstein y su red, sino también a las instituciones que recibieron información sensible y no avanzaron, alimentando interrogantes sobre qué se investigó, qué se descartó y qué permaneció deliberadamente en silencio.
Un documento que reaparece desde las sombras
El 27 de octubre de 2020, mientras Jeffrey Epstein ya estaba muerto y Ghislaine Maxwell enfrentaba cargos federales, el FBI recibió una llamada que quedó archivada durante años. No generó imputaciones, no derivó en allanamientos ni en comunicados públicos. Permaneció en silencio. Hasta ahora.
El archivo EFTA00020517, liberado en diciembre de 2025 dentro del Data Set 8 del Departamento de Justicia de Estados Unidos, es un informe de recepción del FBI (Intake Report). No es una sentencia ni una acusación formal. Es, estrictamente, el registro de lo que un informante dijo. Pero lo que dice —y lo que no se investigó— resulta inquietante.
“UNCLASSIFIED – Federal Bureau of Investigation – Intake”.
Caso: Epstein, Jeffrey – Child Sex Trafficking.
Fecha: 27 de octubre de 2020.
El FBI deja constancia de que una persona contactó al National Threat Operations Center (NTOC) para aportar información relacionada con Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell. Todo lo que sigue es relato del informante, no conclusiones de la agencia.

Traducción del contenido relevante del documento
(Se traduce únicamente el texto visible; los nombres tachados permanecen así)
El informante fue consultado sobre su tiempo conduciendo una limusina durante dos años en el área de Dallas/Fort Worth. Durante su tiempo como chofer, tuvo contacto con Donald Trump. Indicó que recogió al presidente en 1995 y lo llevó al aeropuerto DFW.
El informante reportó que algunas de las cosas que el presidente Trump dijo durante el viaje, mientras hablaba por su teléfono celular, fueron muy preocupantes. Indicó que estuvo a pocos segundos de detener la limusina en la mediana y sacar al pasajero del vehículo debido a algunas de las cosas que estaba diciendo.
El informante señaló que Trump repetía continuamente el nombre “Jeffrey” mientras hablaba por teléfono, y hacía referencias a “abusar de alguna chica”. El informante no estaba seguro a quién se refería.
Al hablar sobre su tiempo conociendo a Donald Trump, el comportamiento del informante cambió inmediatamente y se volvió “frío como una piedra”, cuando afirmó: “Él me violó”. Cuando se le preguntó “¿qué?”, respondió que “Donald J. Trump la había violado junto con Jeffrey Epstein”.
El informante señaló que una joven con un nombre gracioso “me llevó a un hotel o edificio lujoso, y así fue como sucedió”.
El informante aconsejó llamar a la policía respecto del incidente, pero la mujer dijo: “No puedo, me matarán”. En el día de Navidad, el informante fue contactado y se le dijo que ella había llamado a la policía sobre lo que habían hablado.
El informante no volvió a saber de ella hasta el 01/10/2000. Posteriormente fue informado de que estaba muerta y que fue encontrada con la cabeza “volada” en Kiefer, Oklahoma. Oficiales en la escena indicaron que no había forma de que fuera un suicidio. El forense declaró que sí lo era.
El informante luego declaró que ella se suicidó porque había robado cocaína de un cartel mexicano, pero siente que el asesinato fue un encubrimiento relacionado con Ghislaine.
El último contacto con ella fue después de que el informante publicara esta información en Facebook unas semanas antes. Fue llamado mientras alguien gritaba que había puesto a la familia en peligro.
Desde el punto de vista legal, el documento no prueba nada. Es una denuncia tardía, indirecta, sin víctima viva, sin corroboración material y basada en recuerdos de hechos que habrían ocurrido en 1995, reportados 25 años después.
Pero desde el punto de vista institucional, el documento plantea preguntas incómodas como ¿Por qué un relato de esta gravedad quedó archivado sin seguimiento conocido?, ¿Cuántos informes similares existen?, ¿Cuántas denuncias relacionadas con Epstein fueron tratadas como ruido y no como señales?.
El FBI no afirma que lo narrado sea verdadero. Pero tampoco afirma que sea falso. Simplemente lo archiva.




