Egipto dio a conocer su plan el martes mientras organizaba una cumbre de la Liga Árabe en su capital, El Cairo, y que ofrece una alternativa a la sugerencia del presidente estadounidense Donald Trump de despoblar la Franja de Gaza para “desarrollar” el enclave, bajo control estadounidense, en lo que los críticos han llamado limpieza étnica.
«El plan Egipto es ahora un plan árabe», anunció el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Aboul Gheit, al final de esta concentración que duró varias horas.
«La postura árabe es rechazar cualquier desplazamiento, ya sea voluntario o forzado», agregó Aboul Gheit.
Egipto había elaborado un plan detallado, con un documento brillante de 91 páginas que incluía imágenes de barrios arbolados y grandes edificios públicos, para contrarrestar un plan estadounidense etiquetado como una «Riviera del Medio Oriente» que conmocionó al mundo árabe y más allá.
Lo que distingue a este nuevo plan es que no se trata sólo del desarrollo inmobiliario; sus lemas son la política y los derechos de los palestinos.
El plan de Egipto
El plan consta de 3 etapas principales: medidas provisionales, reconstrucción y gobernanza.
La primera etapa duraría unos seis meses, mientras que las dos siguientes fases se desarrollarían durante un total de cuatro a cinco años.
El objetivo es reconstruir Gaza, mantener la paz y la seguridad y reafirmar el gobierno de la Autoridad Palestina (AP) en el territorio, 17 años después de que fuera expulsada tras los combates entre Fatah, que domina la AP, y Hamás.
Un período provisional de 6 meses requeriría que un comité de tecnócratas palestinos (que opera bajo la dirección de la AP) limpiara los escombros de la calle Saladino, la principal carretera de norte a sur de la Franja de Gaza para avanzar en:
- Construcción de 200.000 unidades de vivienda temporales para alojar a 1,2 millones de personas
- Restauración de unos 60.000 edificios dañados
Según el plan, la reconstrucción a largo plazo requiere 4 o 5 años adicionales después de que se completen las medidas provisionales. En ese lapso, el plan pretende:
- Construir al menos 400.000 viviendas permanentes
- Reconstruir el puerto marítimo
- Reconstruir el aeropuerto internacional de Gaza
Poco a poco se irán restableciendo también servicios básicos:
- Agua y electricidad
- Sistema de recogida de residuos
- Servicios de telecomunicaciones
Liderazgo
El plan prevé que un grupo de “tecnócratas palestinos independientes” gestione los asuntos en Gaza, reemplazando de hecho a Hamás.
El gobierno tecnocrático sería responsable de supervisar la ayuda humanitaria y allanaría el camino para que la AP administre Gaza, según el-Sisi.
El plan no menciona elecciones, pero, hablando en la cumbre del martes, el Presidente de la AP, Mahmoud Abbas, dijo que podrían celebrarse elecciones el próximo año si las circunstancias lo permitieran.
El plan también prevé:
- Creación de un Consejo Directivo y de Gestión, que sería un fondo financiero que apoyaría al órgano de gobierno provisional en Gaza
- Celebración de conferencias para donantes internacionales a fin de proporcionar la financiación necesaria para la reconstrucción y el desarrollo a largo plazo en la Franja. Y el próximo mes se celebrará una gran conferencia internacional para recaudar las enormes sumas de dinero necesarias para este proyecto de reconstrucción.
En materia de seguridad, Egipto y Jordania se han comprometido a formar a agentes de policía palestinos y a desplegarlos en Gaza. Los dos países también han pedido al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que estudie la posibilidad de autorizar una misión de mantenimiento de la paz para supervisar la gobernanza en Gaza hasta que se complete la reconstrucción.
Distribución del dinero
Egipto pide U$S 53.000 millones para financiar la reconstrucción de Gaza, dinero que se distribuirá en tres fases.
- En la 1° fase de 6 meses, costaría U$S 3.000 millones limpiar los escombros de la calle Salah al-Din, construir viviendas temporales y restaurar las casas parcialmente dañadas.
- La 2° fase duraría 2 años y costaría U$S 20.000 millones. En esta fase se continuarían los trabajos de remoción de escombros, así como el establecimiento de redes de servicios públicos y la construcción de más unidades habitacionales.
- La 3° fase costaría U$S 30.000 millones y duraría 2 años y medio. Incluiría la construcción de viviendas para toda la población de Gaza, el establecimiento de la primera fase de una zona industrial, la construcción de puertos pesqueros y comerciales y la construcción de un aeropuerto, entre otros servicios.
Solución de dos Estados
En sus palabras de apertura, el presidente egipcio, Abdul Fatah al-Sisi, también pidió un plan paralelo a la reconstrucción física para avanzar hacia lo que se conoce como la solución de los dos Estados: un Estado palestino junto a Israel. Esta solución, que muchos países árabes y muchos otros consideran la única solución duradera a este conflicto perpetuo, es firmemente descartada por Benjamin Netanyahu, y sus aliados.
Este nuevo plan propone que Gaza sea gobernada, temporalmente, por un «comité de gestión de Gaza bajo el paraguas del gobierno palestino» integrado por tecnócratas calificados.
Se pasa por alto la cuestión del papel que desempeñará Hamás, si es que desempeña alguno. Se hace una vaga referencia al «obstáculo» que suponen los grupos militantes y se dice que esta cuestión se resolvería si se eliminasen las causas del conflicto con Israel.
Se sabe que algunos Estados árabes piden el desmantelamiento total de Hamás; otros creen que esas decisiones deberían dejarse en manos de los palestinos. Se dice que Hamás ha aceptado que no desempeñará ningún papel en el gobierno de Gaza, pero ha dejado claro que el desarme es una línea roja.
Benjamin Netanyahu, que ha calificado de «visionario» el plan del Presidente Trump, ha descartado repetidamente cualquier papel futuro para Hamás, pero también para la Autoridad Palestina.
Según el plan, el dinero procederá de diversas fuentes internacionales, incluidas las Naciones Unidas y organizaciones financieras internacionales, así como inversiones extranjeras y del sector privado.
Hamas acogió con agrado el plan de reconstrucción y ya había acordado formar un gobierno tecnocrático.
Está la cuestión de si Trump abandonará su idea de una “Riviera del Oriente Medio” controlada por EEUU en favor del plan egipcio. Es difícil predecir cuál será la posición de Trump, en particular si Israel manifiesta su oposición al plan egipcio.
Israel sigue apoyando el plan de Trump para el desplazamiento de Gaza, que se hace eco de un antiguo llamado de la extrema derecha israelí a despoblar Gaza.
Egipto calificó de “inaceptable” la respuesta de Israel y el ministro de Asuntos Exteriores, Badr Abdelatty, calificó la posición del gobierno de Netanyahu de “obstinada y extremista”.
Abdelatty afirmó que sería imposible lograr la paz en la región sin un Estado palestino independiente. “No se debe permitir que ningún Estado imponga su voluntad a la comunidad internacional”, añadió.




