En su testimonio, la sobreviviente afirmó no haber estado sola con Epstein, sino en presencia de otros hombres, cuya identidad no fue aclarada en los documentos desclasificados. Las declaraciones describen un entorno de control, humillación y abuso sistemático, aunque muchos detalles permanecen redactados o incompletos.
Ella dice que Epstein insultó su apariencia, la obligó a actuar para obtener aprobación y la violó, y luego le dijo que era «malvada porque le gustaba».
Las chicas que se desempeñaban “bastante bien” eran enviadas al piso de arriba o puestas en fila frente a los hombres.
Describe fotografías de niñas desnudas que cubrían las paredes y a las que se les decía que “rezaran con suficiente fuerza” para ser dignas.
En otra declaración, dice que fue traficada desde su más temprana infancia, vendida a través de las fronteras estatales por sus propios padres y violada por Epstein en las Islas Vírgenes cuando aún era menor de edad.
«Me encerraron en un establo para que los hombres me vieran. Dijo que era un animal».
La presencia de otros hombres mencionada en los testimonios no implica necesariamente que hayan cometido delitos sexuales, pero sí plantea interrogantes sobre posibles omisiones, encubrimientos o falta de denuncia ante abusos contra menores.
Fuente: Documento publicado por el Departamento de Justicia




