El Pentágono está tratando un brote de fallos en congeladores que afectaron a las unidades de refrigeración y congelación en comisarías de varias bases militares de EEUU en agosto como un presunto ciberataque, según cuatro funcionarios familiarizados con el asunto que hablaron con Reuters. El Pentágono dijo que una unidad del Comando Cibernético y la División de Investigación Criminal del Ejército está “trabajando en estrecha coordinación con socios interinstitucionales y de aplicación de la ley” en la investigación en curso.
Al menos seis comisarías en la base se vieron afectadas a finales de agosto, según la revisión de publicaciones en redes sociales de las bases por parte de Reuters. En al menos un caso, las temperaturas de las unidades de refrigeración se elevaron durante la noche, lo que resultó en alimentos estropeados. Fort Huachuca, Arizona, publicó que su congelador “entró en modo de descongelación donde calentó toda la comida”. Cuando el personal llegó por la mañana, encontró los alimentos arruinados.
Un funcionario dijo que los investigadores han estado en contacto con sus contrapartes francesas sobre un ataque similar que afectó a más de 350 supermercados franceses a principios de este mes.
Si se confirma, el ataque expondría una vulnerabilidad inusual: hackers interrumpiendo potencialmente los suministros de comida militar al weaponizar remotamente los controles de temperatura.
Los congeladores industriales modernos son sistemas informáticos que controlan la temperatura, los ciclos de descongelación y las alarmas. Están conectados a la red principalmente para facilitar su supervisión y mantenimiento. Pero la misma conexión que permite evitar que se pierdan miles de dólares en alimentos puede convertirse en una puerta de entrada para un atacante.
En un supermercado o una instalación militar, los sistemas de refrigeración pueden incluir decenas de cámaras frigoríficas y congeladores. Conectarlos permite:
- Vigilar las temperaturas a distancia: recibir una alerta si un congelador deja de funcionar correctamente.
- Reducir costos de mantenimiento: detectar fallas antes de que se arruinen los alimentos.
- Controlar varios establecimientos: un técnico puede supervisar los equipos de distintas sucursales sin tener que desplazarse.
- Automatizar el funcionamiento: ajustar los ciclos de refrigeración y descongelación según las necesidades de cada equipo.
Por ejemplo, si una cámara frigorífica comienza a subir de temperatura a las tres de la madrugada, el sistema puede avisar al responsable antes de que se pierda toda la mercancía.
Europa
Una oleada de ciberataques contra sistemas de refrigeración de supermercados afectó este lunes a establecimientos de Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Irlanda y Estonia.
Los incidentes provocaron aumentos anormales de temperatura en cámaras frigoríficas y congeladores, obligando a retirar productos alimenticios y generando pérdidas económicas. Los ataques se producen menos de un mes después de una operación similar en Francia, que afectó a cientos de supermercados y provocó incendios y destrucción de mercancías.
Hacker attack overnight, November 1–2: supermarket freezers set to 50°C in Belgium, Luxembourg, Sweden, and Ireland. Empty shelves, tons of food discarded. Second wave, following France in October. Same method. https://t.co/6dMDl5pHB7
— RadioGenoa (@RadioGenoa) November 2, 2026
Francia: el antecedente que encendió las alarmas
El 12 de octubre, cientos de supermercados franceses sufrieron un ataque informático contra sus sistemas de refrigeración. Los establecimientos afectados pertenecían a importantes cadenas comerciales, entre ellas Intermarché, Carrefour, Coopérative U, Monoprix y Leclerc.
Los atacantes consiguieron modificar remotamente los controles de temperatura de los equipos, elevándolos hasta aproximadamente 50 °C. En numerosos establecimientos, los sistemas de refrigeración fueron colocados en ciclos de descongelación prolongados, lo que provocó el deterioro de alimentos frescos y congelados. También se registraron incendios asociados a los incidentes.
La fiscalía de París abrió una investigación por un ataque informático de gran escala. Las primeras estimaciones apuntaron a cientos de establecimientos afectados, mientras que las investigaciones posteriores elevaron la cifra hasta aproximadamente 700 comercios.
Las pérdidas económicas fueron considerables. Algunas tiendas informaron de daños de decenas de miles de euros, mientras que otras sufrieron pérdidas superiores a los 100.000 euros. La destrucción de alimentos y la interrupción de las operaciones comerciales obligaron a las empresas a revisar sus sistemas de seguridad.
La agencia francesa de ciberseguridad ANSSI intervino en la investigación y detectó que los ataques no se limitaban a una única marca de equipos. Entre los sistemas afectados figuraban controladores de refrigeración fabricados por Danfoss y otros proveedores.
Las investigaciones apuntaron a equipos antiguos y vulnerabilidades en los sistemas de acceso remoto. Sin embargo, no se ha establecido públicamente quién organizó la operación ni cuál fue su motivación.
Bélgica: decenas de supermercados afectados
Bélgica se convirtió este lunes en uno de los países más afectados por la nueva oleada de incidentes. Los problemas alcanzaron a supermercados de las cadenas Delhaize, Carrefour y Spar, además de establecimientos de menor tamaño.
La empresa Ahold Delhaize, propietaria de la cadena Delhaize, confirmó un incidente informático que afectó a los sistemas de refrigeración de varias decenas de establecimientos. La compañía informó de que los problemas se concentraron principalmente en Bélgica, aunque también alcanzaron a algunas tiendas de Luxemburgo y de Países Bajos.
Carrefour confirmó que 15 de sus más de 700 establecimientos belgas resultaron afectados. Por su parte, el grupo Colruyt informó de incidentes en cinco supermercados Spar.
Los técnicos comenzaron a intervenir durante la madrugada para desconectar los sistemas afectados y restablecer su funcionamiento. Según los primeros informes, algunos equipos fueron colocados en modo de descongelación, lo que provocó aumentos de temperatura y pérdidas de productos.
La empresa de refrigeración Sabcobel confirmó que se trataba de un ciberataque y señaló que sus técnicos trabajaron durante la noche para contener los daños.
Las autoridades belgas investigan el alcance de los incidentes y su posible relación con los ataques registrados anteriormente en Francia.
Suecia: congeladores elevados a 50 grados
En Suecia, las cadenas ICA y Coop informaron de problemas en los sistemas de refrigeración de varios establecimientos.
La cadena Coop confirmó que seis supermercados de la región central del país resultaron afectados. ICA, por su parte, comunicó que un número limitado de establecimientos sufrió problemas durante la madrugada.
Uno de los casos más llamativos se registró en una tienda ICA de Sjöbo, en el sur de Suecia, donde los congeladores habrían sido ajustados remotamente hasta alcanzar los 50 °C. La tienda informó que debió retirar productos afectados y comunicó el incidente a las autoridades.
“No podemos regular la temperatura, no podemos cambiarla. Está entrando aire caliente en los congeladores. Se ha estropeado todo”, ha dicho Rickard Nilsson, gerente de la tienda Ica de Sjöbo, en el sur de Suecia, al periódico Aftonbladet en declaraciones recogidas por el Financial Times.
En otro establecimiento de ICA, ubicado en Estocolmo, los responsables informaron de que una gran cantidad de alimentos tuvo que ser descartada después de que los sistemas de refrigeración dejaran de funcionar correctamente.
El Centro Nacional de Ciberseguridad sueco confirmó que estaba investigando varios incidentes relacionados con los sistemas de refrigeración de supermercados.
Las autoridades también advirtieron sobre la existencia de numerosos dispositivos industriales conectados a redes informáticas que podrían presentar vulnerabilidades similares.
Luxemburgo: incidentes vinculados a supermercados belgas
Luxemburgo también registró problemas en sistemas de refrigeración de establecimientos comerciales.
Los incidentes afectaron principalmente a tiendas de Delhaize, cuya empresa matriz confirmó que varios establecimientos del país habían sufrido problemas informáticos relacionados con sus sistemas de refrigeración.
La compañía informó que los problemas no afectaron a sus centros de distribución y que las entregas a los supermercados continuaron con normalidad.
Los establecimientos afectados experimentaron restricciones temporales en la disponibilidad de productos frescos y congelados, mientras se desarrollaban las tareas de revisión y reparación.
La investigación busca determinar si los incidentes en Luxemburgo estuvieron relacionados con los registrados en Bélgica y si ambos países fueron afectados por una misma operación informática.
Irlanda: 13 supermercados afectados
En Irlanda, la cadena SuperValu confirmó que 13 de sus 223 establecimientos sufrieron un incidente informático que afectó a sus sistemas de refrigeración.
La empresa retiró de la venta productos frescos y congelados como medida preventiva. Los incidentes estuvieron limitados a un modelo específico de sistema de refrigeración.
Las autoridades y la compañía investigan el origen del ataque y las posibles vulnerabilidades que permitieron comprometer los equipos.
El incidente irlandés amplía la dimensión geográfica de la oleada y refuerza las sospechas sobre una posible explotación de vulnerabilidades presentes en sistemas de refrigeración utilizados por distintas cadenas comerciales europeas.
Estonia: un ataque detectado a tiempo
En Estonia, un supermercado de la cadena Selver sufrió un incidente informático que afectó a su sistema de refrigeración.
Según informó la empresa tecnológica Kitman Coldtech, los atacantes consiguieron acceder a un ordenador que controlaba los equipos y modificar la temperatura de uno de los congeladores hasta situarla en 50 °C.
El incidente fue detectado rápidamente y los responsables lograron restablecer el funcionamiento del sistema antes de que se produjeran pérdidas importantes de alimentos.
La empresa señaló que el equipo afectado pertenecía a una generación antigua de sistemas de refrigeración. También indicó que otros clientes en Estonia podrían haber sufrido incidentes similares.
¿Una campaña coordinada contra la cadena alimentaria europea?
La repetición de ataques contra sistemas de refrigeración en varios países europeos plantea interrogantes sobre la posibilidad de una campaña coordinada de sabotaje informático.
Los incidentes presentan similitudes importantes: manipulación remota de controles de temperatura, utilización de equipos antiguos y afectación de supermercados que dependen de sistemas digitales para administrar sus instalaciones.
Sin embargo, todavía no se ha confirmado que todos los ataques hayan sido realizados por un mismo grupo. Tampoco existe una atribución pública que permita responsabilizar a un Estado o a una organización concreta.
La ausencia de reivindicaciones y de exigencias económicas conocidas ha llevado a algunos especialistas a considerar la posibilidad de un sabotaje, aunque las investigaciones todavía no permiten descartar otras motivaciones.
El principal riesgo es que una operación informática relativamente sencilla pueda producir consecuencias físicas y económicas sobre la cadena de suministro alimentaria. Los supermercados dependen de sistemas de refrigeración que deben funcionar de manera continua, y una interrupción prolongada puede provocar pérdidas de mercancías y afectar a la disponibilidad de productos.
La expansión de los incidentes desde Francia hacia otros países europeos convierte el caso en una señal de alerta para las autoridades responsables de la ciberseguridad y la protección de infraestructuras esenciales.
Mientras continúan las investigaciones, la cuestión central es determinar si se trata de ataques independientes que aprovechan vulnerabilidades similares o de una operación coordinada destinada a provocar daños económicos y generar incertidumbre en varios países europeos.




