El General Sir Roly Walker afirmó que se pedirá a todos los ciudadanos que hagan sacrificios y que contribuyan a la defensa de la nación, planteando que el Gobierno británico debe preparar a la sociedad para las consecuencias económicas, políticas y humanas de una posible guerra.
Walker habló ante unos 700 militares en la guarnición de Catterick, en North Yorkshire, norte de Inglaterra. Sus declaraciones fueron registradas por el Servicio de Radiodifusión de las Fuerzas Británicas y publicadas por medios británicos el 16 de octubre.
«Ustedes no lo sabían, pero nuestra nación los va a necesitar», dijo el Jefe del Estado Mayor al grupo soldados.
«Hubo un tiempo en que nuestra nación no quería ni pensar en la posibilidad de que sus soldados tuvieran que luchar en una guerra».
«De hecho, muy pronto, los líderes políticos de este país comenzarán a tener una conversación franca con los ciudadanos sobre lo que está sucediendo y dónde reside el riesgo».
«Van a intentar explicar a nuestros ciudadanos que estos tienen que aceptar sacrificios para priorizar la defensa y la seguridad».
«Y luego les van a pedir a esos ciudadanos, para quienes no necesariamente estamos en primer plano, que también ellos deben desempeñar un papel en la defensa y la seguridad de este país».
«Necesitan comprender lo que hacemos por ellos. Necesitan dar su consentimiento para que podamos hacerlo. Lo cual implica sacrificios por su parte».
«Y, en definitiva, vamos a necesitar que nos apoyen, que te apoyen para que hagas lo único que haces y que nadie más puede hacer: llevar la lucha al enemigo».
British Army chief General Sir Roly Walker says UK political leaders will soon begin a «frank conversation» with the public about preparing for war.
He warns that citizens must be ready to make sacrifices, prioritize defense and security, and play their part in supporting the military. https://t.co/FriackeF8x
— Clash Report (@clashreport) October 16, 2026
Walker sostuvo que el mundo atraviesa una situación de «extremo peligro» y que la defensa nacional debe volver a ocupar un lugar central en la conciencia pública.
Andy Burnham heredó la promesa hecha por Sir Keir Starmer de iniciar un debate nacional sobre defensa.
Sin embargo, esa promesa se hizo hace más de 18 meses.
Sin que el gobierno central haya ejercido presión alguna, se han estado llevando a cabo conversaciones en todos los círculos de defensa y seguridad, incluso en un podcast de Sky News y una serie de televisión de Sky, ambos llamados The Wargame.
El Primer Ministro también tiene previsto lanzar una nueva campaña para animar a todos los hogares a estar mejor preparados para todo tipo de crisis, desde inundaciones y sequías hasta conflictos armados; otro plan que heredó de la administración anterior y que aún no ha puesto en práctica.
El Reino Unido ya había avanzado hacia un enfoque de defensa que implica a toda la sociedad. Un informe de la Biblioteca de la Cámara de los Comunes, publicado el 2 de septiembre, explica que la estrategia británica contempla reforzar la industria de defensa, las infraestructuras críticas, la preparación institucional y la resiliencia de la población ante crisis o conflictos armados.
El Ministerio de Defensa lleva meses trabajando en una legislación que pretende facilitar la movilización de reservistas, la industria y otros recursos nacionales: El Gobierno británico confirmó oficialmente el 6 de octubre que está desarrollando una Defence Readiness Bill, o Ley de Preparación para la Defensa.
La respuesta ministerial publicada en el Parlamento especifica que la legislación busca proporcionar al Gobierno poderes para responder eficazmente si se produce una escalada hacia una guerra que involucre al Reino Unido o a sus aliados.
Los ámbitos que contempla son:
- Mejorar la respuesta ante amenazas híbridas que no llegan a constituir una guerra abierta.
- Preparar a las industrias para aumentar rápidamente su producción y adaptarse a las necesidades militares.
- Garantizar el acceso a servicios privados e infraestructuras esenciales.
- Reforzar la movilización de personal de defensa, incluidos reservistas y funcionarios civiles.
- Establecer mecanismos para que el Gobierno pueda actuar en una crisis grave sin tener que improvisar desde cero.
El proyecto contempla aumentar la edad máxima para recuperar a antiguos militares, facilitar el paso entre el servicio regular y la reserva y permitir la reincorporación de personal para operaciones bélicas que se estén preparando o desarrollando.
El Reino Unido también está estudiando opciones para crear una fuerza de reserva destinada a proteger infraestructuras críticas, como instalaciones energéticas y otros emplazamientos esenciales. La Cámara de los Comunes explicó en septiembre que esa propuesta podría requerir nueva legislación y que el Ministerio de Defensa debía desarrollar sus opciones antes de diciembre de 2026.
El Gobierno británico se ha comprometido a elevar el gasto en defensa hasta el 3,5% del ingreso nacional para 2035, frente al 2,6% actual citado en las informaciones publicadas. Al mismo tiempo, el Ministerio de Defensa afronta dificultades para financiar todos sus planes. Según The Independent, existe una brecha de aproximadamente 5.000 millones de libras en el gasto de defensa previsto.




