En sus últimas declaraciones, Fico cuestionó abiertamente la estrategia militar adoptada por numerosos gobiernos europeos y alertó sobre el riesgo de que el conflicto termine transformándose en una confrontación directa entre Rusia y la OTAN.
«Alguien debe haber perdido la cabeza. Rusia no puede ser derrotada en una guerra convencional», afirmó Fico, al cuestionar la idea de que Moscú pueda ser vencida militarmente mediante una prolongación del conflicto y el incremento del apoyo occidental a Ucrania. Para el dirigente eslovaco, insistir en una solución exclusivamente militar conduce a una situación cada vez más peligrosa para todo el continente.
Fico también fue categórico respecto de la participación de su propio país. «Alguien debe haber perdido la cabeza. Rusia no puede ser derrotada en una guerra convencional. Los soldados eslovacos no serán enviados fuera del país para luchar contra Rusia, ni contra ningún otro Estado», aseguró. De esta manera, el Primer Ministro volvió a marcar una línea roja respecto de una eventual participación directa de las Fuerzas Armadas eslovacas en un conflicto fuera de sus fronteras.
El jefe del Gobierno eslovaco considera además que Europa está entrando en una etapa particularmente delicada. Según su interpretación, algunos dirigentes europeos están sustituyendo el debate sobre la paz por una retórica cada vez más centrada en la guerra, el rearme y la confrontación con Moscú. Fico expresó su preocupación porque el lenguaje político europeo parece estar cambiando: cada vez se habla más de cómo prepararse para una guerra y menos de cómo evitarla.
Su crítica también apunta a la situación económica y social del continente. Fico sostiene que algunos líderes europeos estarían utilizando una retórica cada vez más beligerante para compensar o desviar la atención de problemas internos, entre ellos el deterioro de las condiciones económicas, el costo de la energía, la pérdida de competitividad y otros problemas sociales que afectan a la población europea.
En este contexto, el Primer Ministro eslovaco cuestionó que Europa pueda terminar destinando cantidades crecientes de recursos al sector militar mientras mantiene importantes necesidades internas. Según su planteamiento, existe el riesgo de que los grandes programas de rearme terminen desplazando inversiones destinadas a hospitales, infraestructura, energía y otros servicios públicos.
Fico también ha advertido sobre el peligro de una escalada accidental. Un incidente aislado —por ejemplo, la caída de un dron o un ataque que provoque víctimas en territorio de un Estado miembro de la OTAN— podría generar una reacción política y militar difícil de controlar. El temor expresado por Fico es que un incidente puntual termine convirtiéndose en el mecanismo que lleve a Europa desde una guerra indirecta hacia un enfrentamiento abierto entre la OTAN y Rusia.
I AM DEEPLY CONCERNED THAT ALL THAT IS BEING SOUGHT NOW IS A PRETEXT FOR A MAJOR CONFLICT BETWEEN NATO AND RUSSIA. pic.twitter.com/OUdw9nwcGC
— Robert Fico 🇸🇰 (@RobertFicoSVK) September 18, 2026
El dirigente eslovaco cuestionó asimismo la idea de que el apoyo militar occidental pueda producir una derrota convencional de Rusia. Desde su perspectiva, Moscú dispone de suficientes recursos militares y humanos como para impedir que una estrategia basada exclusivamente en la fuerza consiga obligarla a abandonar los territorios que controla.
Al mismo tiempo, Fico insiste en que la guerra debe terminar mediante negociaciones. Reconoce que la invasión rusa de Ucrania constituyó una violación del derecho internacional, pero sostiene que este hecho no significa que Eslovaquia deba participar directamente en la guerra. Para Fico, una cosa es apoyar la defensa de un Estado y otra muy diferente es avanzar hacia una guerra directa entre Rusia y la OTAN.
Sus declaraciones se producen mientras Europa atraviesa uno de los períodos de mayor tensión de las últimas décadas. La guerra en Ucrania continúa condicionando la política exterior y de defensa europea, mientras numerosos gobiernos incrementan sus presupuestos militares, refuerzan sus fronteras y preparan a sus sociedades para la posibilidad de un conflicto prolongado.
En paralelo, la guerra en Oriente Medio añade otra fuente de inestabilidad internacional y aumenta la presión sobre los gobiernos europeos. Energía, comercio, migración, gasto público y seguridad vuelven a estar estrechamente vinculados con los conflictos militares que se desarrollan en las fronteras y alrededores de Europa.
La advertencia de Fico, por tanto, va más allá de una simple oposición al envío de tropas eslovacas. Su preocupación central es que Europa termine acostumbrándose a la idea de la guerra como escenario normal y que la lógica del rearme termine sustituyendo a la búsqueda de una solución diplomática.
«Ya no hablamos de paz, hablamos de guerra», es, en esencia, el mensaje que atraviesa sus últimas intervenciones. Para Fico, el principal peligro no reside únicamente en la guerra que actualmente se libra en Ucrania, sino en que la escalada, los incidentes fronterizos, el rearme y la retórica política terminen creando las condiciones para una confrontación mucho mayor entre Rusia y Occidente.
En X, Fico también se refirió a las declaraciones del presidente checo Petr Pavel, que calificó como “extremadamente grave” la afirmación de Fico de que no quería que Eslovaquia terminara involucrada en un conflicto militar “por algún artículo 5”. Pavel sostuvo que el artículo 5 representa precisamente la solidaridad y responsabilidad colectiva de la Alianza: si un miembro es atacado, los demás deben estar preparados para ayudar. Añadió que quien quiere disfrutar de la protección de la OTAN pero no está dispuesto a ayudar cuando otro miembro es atacado no ha entendido el significado de la solidaridad aliada.
Fico contestó que respeta a Pavel como presidente de la República Checa, pero que el mandatario checo estaba cuestionando su postura frente a los “intentos de provocar un conflicto armado entre la OTAN y Rusia”. Y agregó una frase bastante más personal: señaló que comprende que Pavel, “como antiguo general de la OTAN, quisiera luchar”, pero que esperaba que respetara que él “prefiere la paz”.
I AM NOT, AND WILL NEVER BE, AMONG THOSE LOOKING FOR A PRETEXT FOR WAR BETWEEN NATO AND RUSSIA
I respect that Czech President Petr Pavel, as a former NATO general, would like to fight. I would therefore appreciate it if he respected the fact that I prefer peace.
Czech President…
— Robert Fico 🇸🇰 (@RobertFicoSVK) September 20, 2026




