El objeto, de unos 20 centímetros de largo y con un extremo plano, fue fotografiado por primera vez por el rover Curiosity de la NASA en 2022 en el cráter Gale, cerca del ecuador del Planeta Rojo, y fue señalado el 8 de marzo por el astrofísico de la Universidad de Harvard, Avi Loeb, en una publicación en Medium.
“¿Deberíamos simplemente asumir que el misterioso cilindro es basura fabricada por el hombre y seguir adelante, o hacer retroceder el rover para averiguar si su origen es diferente?”, preguntó Loeb en una publicación de Medium.

Loeb instó a la NASA a enviar el pequeño rover Curiosity, del tamaño de un SUV, que actualmente se encuentra en las laderas del monte Sharp en Marte, para investigar el objeto, que estaba a unas 5 millas de distancia.
“La NASA se financia con los impuestos de los contribuyentes y, si consultáramos a los contribuyentes, probablemente estarían de acuerdo conmigo en que comprender el origen del misterioso cilindro debería ser la máxima prioridad de Curiosity”, concluyó Loeb.
El objeto fue extraído originalmente del archivo fotográfico de la NASA por el investigador aficionado de Marte Rami Bar Ilan y puesto en conocimiento de Loeb por el Dr. Jan Spacek, de la Fundación para la Evolución Molecular Aplicada, con sede en Florida.
La NASA no ha identificado oficialmente el objeto.
Loeb sugirió que el cono podría formar parte de la propia misión Curiosity, y que el robot posiblemente se deshaga de ese componente durante su largo periodo de funcionamiento.
El vehículo explorador ha estado recorriendo esa región desde 2012 el paisaje del cráter Gale en busca de pistas sobre el antiguo entorno del planeta y si alguna vez albergó vida microbiana.




