El momento, captado en video y difundido ampliamente en redes sociales, generó una ola de críticas y debate político en el país.
El incidente se produjo mientras Trump, de 79 años, realizaba una visita a la plantas de ensamblaje de la camioneta F-150 de Ford Motor Company como parte de su gira por Michigan destinada a resaltar su agenda de apoyo a la manufactura estadounidense antes de ofrecer un discurso en el Detroit Economic Club.
NOW – Trump mouths «fuck you» and gives Ford plant worker middle-finger after he shouts to Trump: «Pedophile protector!» pic.twitter.com/taeU3xazIb
— Disclose.tv (@disclosetv) January 13, 2026
Según los informes y el material audiovisual, un hombre ubicado en el piso de la fábrica comenzó a gritarle a Trump desde la línea de producción. Aunque el audio no es totalmente claro, varios testigos y medios coinciden en que el trabajador lo llamó “protector de pedófilos”, una acusación vinculada con la controversia pública en torno a la relación de Trump con el financista Jeffrey Epstein y el mal manejo de documentos federales relacionados con ese caso.
La reacción del presidente fue inmediata e inusual para un jefe de Estado en un acto oficial: Trump se giró hacia el trabajador, dijo “F-k you” (“jódete”) en al menos dos ocasiones y luego levantó su dedo medio en dirección al hombre desde un nivel elevado de la planta antes de continuar su recorrido. El gesto y las palabras quedaron grabados en video y se viralizaron casi de inmediato, alimentando la cobertura en medios tradicionales y en plataformas sociales.
La Casa Blanca confirmó la autenticidad del intercambio, con el director de comunicaciones, Steven Cheung, defendiendo la respuesta del presidente. Cheung calificó al hombre que lo increpó como un “lunático” que gritaba improperios y aseguró que la reacción de Trump fue “apropiada y clara” ante una provocación extrema.
Mientras tanto, Ford Motor Company expresó satisfacción general por la visita pero subrayó su compromiso con el respeto dentro de sus instalaciones, señalando que cualquier comportamiento inadecuado sería abordado bajo sus protocolos internos, aunque no detalló medidas específicas relacionadas con el incidente.
El episodio añade un capítulo más a la polémica en torno a la figura de Trump y las críticas sobre su conducta pública, en un momento en que el debate sobre la transparencia de los documentos vinculados a Jeffrey Epstein continúa siendo un tema sensible en la opinión pública estadounidense. A pesar de las acusaciones implícitas en los gritos del trabajador, Trump ha negado cualquier implicación en delitos y sostiene que su relación con Epstein terminó hace décadas.
El video del gesto obsceno rápidamente se convirtió en tendencia en redes, provocando reacciones polarizadas: algunos sectores criticaron duramente al presidente por su respuesta, mientras que otros defendieron su reacción frente a lo que consideraron una provocación deliberada. El incidente, ocurrido en una planta emblemática de la industria automotriz estadounidense, parece destinado a seguir siendo un tema de discusión en la arena política en los días venideros.




