Entre los miles de archivos publicados por el Departamento de Justicia aparece información que contradice de forma directa declaraciones públicas sostenidas durante años por Donald Trump: registros internos indican que habría viajado en el jet privado de Jeffrey Epstein al menos ocho veces entre 1993 y 1996.
Hasta ahora, Trump había negado de manera reiterada haber volado en la aeronave de Epstein o haber mantenido una relación estrecha con él. Esa versión fue sostenida durante más de una década y repetida incluso después de la muerte del financista en 2019. Sin embargo, los documentos recientemente divulgados citan registros de vuelos y comunicaciones internas de fiscales federales que lo ubican como pasajero en trayectos realizados en plena década de los noventa.
Según la información incluida en los archivos, los vuelos habrían sido domésticos, principalmente entre Florida y el área de New York/New Jersey, dos puntos neurálgicos del entramado Epstein. Palm Beach, en Florida, fue el escenario de las primeras denuncias formales por abuso sexual contra menores, mientras que la mansión de Manhattan es señalada por múltiples víctimas como otro centro clave de reclutamiento y agresiones.
Uno de los elementos que más atención generó es que, en al menos uno de los trayectos mencionados, Trump y Epstein figurarían como los únicos pasajeros registrados, mientras que en otros vuelos aparece también Ghislaine Maxwell, posteriormente condenada por tráfico sexual de menores. Los archivos no detallan qué ocurrió en esos viajes ni el propósito de los mismos, pero sí dejan constancia de que existieron, algo que hasta ahora había sido negado públicamente.
En un correo electrónico de 2020, un fiscal federal adjunto escribió:
Traducción al español
Asunto: RE: Registros de vuelos de Epstein
Fecha: Miércoles, 08 de enero de 2020 – 00:56:36 +0000
Para su conocimiento situacional, quería informarles que los registros de vuelos que recibimos ayer reflejan que Donald Trump viajó en el jet privado de Epstein muchas más veces de lo que se había informado previamente (o de lo que nosotros sabíamos), incluyendo durante el período en el que esperaríamos presentar cargos en un caso contra Maxwell.
En particular, figura como pasajero en al menos ocho vuelos entre 1993 y 1996, incluyendo al menos cuatro vuelos en los que Ghislaine Maxwell también estaba presente.
Figura como habiendo viajado, entre otros y en distintos momentos, con Marla Maples, su hija Tiffany y su hijo Eric.
En un vuelo de 1993, él y Epstein son los únicos dos pasajeros registrados; en otro, los únicos tres pasajeros son Epstein, Trump y una persona de 20 años.
En otros dos vuelos, dos de los pasajeros, respectivamente, eran mujeres que podrían ser posibles testigos en un caso contra Maxwell.
Acabamos de terminar de revisar los registros completos (más de 100 páginas de letra muy pequeña) y no queríamos que nada de esto resultara una sorpresa más adelante.
Esos años (1993–1996) son el período en el que hoy los fiscales consideran que habrían podido imputar conductas contra Maxwell si la información, las denuncias y la voluntad institucional hubieran existido entonces.
El documento no acusa a Trump, pero sí dice que estuvo presente en los mismos años que hoy definen el núcleo del caso Maxwell y que compartió vuelos con ella en ese período específico.
El correo electrónico no proporciona ninguna evidencia de que Trump estuviera al tanto de los crímenes sexuales de Epstein contra mujeres y niñas de tan solo 14 años, ni tampoco indica ninguna irregularidad por parte del presidente.
Tras la publicación, el Departamento de Justicia emitió una notable réplica preliminar, escribiendo en X:
«El Departamento de Justicia ha publicado oficialmente casi 30.000 páginas más de documentos relacionados con Jeffrey Epstein. Algunos de estos documentos contienen afirmaciones falsas y sensacionalistas contra el presidente Trump, presentadas al FBI justo antes de las elecciones de 2020. Para ser claros: las afirmaciones son infundadas y falsas, y si tuvieran un mínimo de credibilidad, sin duda ya se habrían utilizado como arma contra el presidente Trump».
“Sin embargo, debido a nuestro compromiso con la ley y la transparencia, el Departamento de Justicia está publicando estos documentos con las protecciones legalmente requeridas para las víctimas de Epstein”.
Trump también ha afirmado que le prohibió a Epstein la entrada a su club Mar-a-Lago después de que este ignorara las advertencias de no contratar masajistas del spa para que trabajaran con él.




